R. Oviedo 1-2 Almeria
El toro que Ziganda esperaba en el Tartiere embistió con fuerza en
la primera mitad y se amansó tras ponerse por delante como viene
ocurriéndole en las últimas jornadas para dar luego una cornada mortal en las
botas de Corpas, que compuso con su doblete en tierras asturianas la décima
sinfonía rojiblanca este curso, tantas como jornadas acumula sin perder.
Tal y como ya acostumbra, el Almería saltó desde el inicio a
adueñarse del partido desde el control del esférico, que prácticamente
acaparó ante un Oviedo que estuvo un buen tramo de este periodo persiguiendo
sombras. Gomes sigue engrasando una máquina que empieza a jugar de memoria
independientemente de los cambios que introduzca, tirando esta vez nuevamente
del once de gala sin reservar nada para la visita del Mallorca el jueves.
En el Almería de autor
que empieza a fraguar el portugués hay varios nombres que brillan con luz
propia, empezando por Cuenca, que una vez más capitaneó la zaga ajeno a la
fatiga, pero con la especial aportación de Samú Costa y Manu Morlanes
en la medular, sin duda la pareja de moda en la categoría de plata. Pocas
veces un doble pivote se ha compenetrado tan bien como lo hacen el luso y el
zaragozano.
El cedido por el Villarreal sabe que tiene las espaldas bien cubiertas y no
para de sacarse conejos de la chistera que agradecen los jugadores más
ofensivos, en particular Sadiq, que firmaba una de sus mejores
actuaciones en lo que va de curso aprovechando las clarividentes
asistencias que no paró de dibujar Morlanes.
Aketxe, con un centro que se paseó sin rematador por la línea de gol, y Samú,
con un testarazo en un saque de esquina habían probado fortuna previamente,
pero fue el nigeriano quien tras recibir un pase en profundidad de Morlanes
recortaba a un contrario dentro del área fabricándose una inmejorable
ocasión de gol que no supo culminar con eficacia al golpear mordido
con la zurda, su pierna menos hábil.
La conexión hispano-africana ya estaba en marcha y en la siguiente acción,
en otra buena entrega de Morlanes, Sadiq buscaba en carrera al meta Femenías
cuando era frenado por Carlos Hernández con un leve contacto que el colegiado
interpretó como penalti, ciertamente riguroso, quede por escrito. La
confianza de Corpas, todo un especialista desde los once metros, va en aumento y
esta vez se atrevía a lanzarlo a la escuadra, anotando su sexta diana en su
cuenta particular y refrendándose como pichichi rojiblanco.
El temido bajón tras adelantarse en el marcador pululaba en el ambiente y
lo cierto es que el Almería dio un pasito atrás. El bajón no fue tan
acusado como en el Carlos Belmonte, pero sí permitió al Oviedo venirse un
poco arriba, sin generar acciones de auténtico peligro ante la meta de
Makarizde.
El mal del 0-1 volvió a pasarle factura al conjunto indálico en la segunda
mitad. A Gomes le costó otra vez leer que el partido estaba inclinándose
de lado local y no movió el banquillo hasta que el Oviedo había
igualado la contienda merced a un afortunado tanto de Blanco Leschuk,
que se encontró con un rebote de Samú Costa al borde del área que resolvió con
frialdad cruzándosela a Makarizde.
Las virtudes del primer acto habían desaparecido y al Almería le
costaba ya nutrir de balones a Sadiq, que caía a la zona del centro del
campo para intentar generar peligro desde ahí. Mientras, en el área contraria el
meta georgiano tampoco aportaba la seguridad necesaria bajo palos, con
malos controles que casi cuestan un disgusto y que facilitan la transición a la
titularidad de Fernando más pronto que tarde.
Gomes por fin se decidía a dar entrada en el campo a Carvalho y
Lazo, siendo el concurso del gaditano clave en la acción que iba a
desequilibrar de nuevo la balanza abriendo un gran pase a Corpas que el
jiennense convertía en oro con un disparo cruzado y raso junto a la
base del poste, donde las vacas pastan. El tanto cortaba de raíz la tímida reacción
local y propulsa al Almería nuevamente en la tabla a la espera de recibir este
jueves al líder Real Mallorca, que podría ser destronado en el
Mediterráneo.
Ficha Técnica
Real Oviedo: Femenías; Nieto, Mossa, Carlos Hernández (Arribas, 45'), Christian
Fernández; Tejera (c) (Mier, 70'), Édgar, Viti (Sangalli, 50'), Borja Sánchez
(Obeng, 89'); Nahuel (Rodri Ríos, 80') y Blanco Leschuk.
UD Almería: Makarizde; Balliu, Akieme, Maras, Cuenca; Samú Costa, Morlanes;
Corpas (c) (Pedro Mendes, 89'), Villalba (Lazo, 68'), Aketxe (Carvalho, 68');
Sadiq (Petrovic, 83').
Árbitro: Gálvez Rascón (madrileño), con Ávalos Barrera en el VAR. Amonestó a
Samú Costa (57'), Arribas (73'), Nieto (73'), Borja Sánchez (86'), Akieme (92')
y Lazo (94').
Goles: 0-1 (25'): Corpas, de penalti cometido sobre Sadiq. 1-1 (65'):
Blanco Leschuk. 1-2 (78'): Corpas, a pase de Lazo.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la 15ª jornada de la Liga Smartbank
disputado en el Estadio Carlos Tartiere sin público por las restricciones de la
COVID-19. Se guardó un minuto de silencio en memoria de Maradona.
Sigue la racha victoriosa del Almeria, ésta vez en casa del Oviedo en un
partido muy disputado y donde su calidad le llevó a la victoria. El delantero, Juan
Villar, se quedó en casa al dar positivo por Covid.
No hay comentarios:
Publicar un comentario