Alcorcón 0-1 Almería
A la hora del vermú dominguero, cuando las familias estaban colocando las
últimas piezas del Belén antes de irse a comer, el Almería volvía
a vestirse de corto para olvidar cuanto antes la derrota el pasado jueves ante
el Mallorca. El horario recordaba a aquellas temporadas en las los
abuelos de esta UDA tenían que jugar en el vetusto Estadio
de la Falange (hoy Estadio de la
Juventud) porque todavía no existía la iluminación artificial. Es lo que
tiene el fútbol convertido en negocio, que el dinero hace olvidar que esto en
un deporte jugado por personas para que lo vean y animen también personas.
Más allá de la crítica
que se merecen los operadores televisivos, sobre todo ahora que están situando
al conjunto de Gomes en los horarios más disparatados, a las
dos de la tarde había que ganar, o como mínimo puntuar, en Alcorcón.
Los rojiblancos necesitaban un buen resultado para que no hubiera
dudas tras ver cortada su buena racha y para que el míster
pudiera seguir firme en su apuesta de rotar y repartir minutos.
En Santo Domingo se plantaron once rojiblancos que no
habían saltado de inicio ante el Mallorca.
Peybernes y Mendes por Cuenca y Sadiq fueron las
principales novedades. La salida de los rojiblancos fue buena, hasta que llegó
la primera ocasión local y la presión alfarera hizo estragos. Un mal control
de Akieme permitió al Alcorcón montar una
contra, que acabó con un remate a bocajarro de Marc Gual demasiado
centrado, que Makaridze pudo despejar. Es el fútbol que le
gusta a Anquela y que tan buen resultado le da, primera aviso
para un Almería que no tenía que complicarse la vida atrás.
El Alcorcón estaba llegando, su juego directo hacía daño,
principalmente por banda izquierda rojiblanca. Pese a ello, el Almería no
renunciaba a tener el balón y buscar espacios. A los 24 minutos Corpas volvió
a ver puerta, tras una buena dejada de Balliu, pero el colegiado lo
anuló por fuera de juego del lateral. Parecía jugada de VAR, puesto que en la
repetición no se ve una posición adelantada, pero López Toca ni
lo solicitó. Confió demasiado en la visión de su línier, pese a que era una
acción de milímetros.
Eran minutos de toma y daca estos finales de la primera parte. Aketxe tuvo
una falta inmejorable en la frontal, que en los vídeos que se ven por las redes
de él las pone en la escuadra, pero no fue capaz ni de superar la barrera. En
el saque de esquina posterior, Maras remató fuera de cabeza
dentro del área chica. De un área a otra, le tocaba ahora a Marc Gual sacarse
un derechazo desde la frontal, que obligó a Makaridze a hacer
un doble paradón para
evitar llegar al descanso por detrás en el marcador.
La vuelta de los vestuarios la llevó mejor el Alcorcón. Los
primeros balones estuvieron merodeando la portería de Makaridze,
sin llegar a crear peligro real. Le costaba más ahora mover el balón al Almería,
lo que le duraran las fuerzas a los amarillos iba a obligar a los rojiblancos a
andarse con sumo cuidado en zona de creación. Gomes introdujo
un triple cambio para cambiar la tendencia de esos momentos iniciales.
Mano de santo. De los tres que entraron, dos intervinieron en la acción del
0-1. Carvalho fabricó la jugada, puso el temple necesario para
un pase atrás, que Laure convirtió en pase de la muerte
hacia Sadiq. El delantero estaba en fuera de juego, pero como venía
desviada por un rival, el tanto subió al marcador. Le costó celebrarlo al
africano, al que no termina de verse lo feliz que
debiera.
Si el jueves la había ganado la
partida Luis García Plaza con la entrada de Salva
Sevilla al campo, ahora Gomes había hecho lo propio
con Anquela. El Alcorcón acusó el golpe, empezó a cometer
imprecisiones y parecía el momento de cerrar el partido. No optó por ello
el Almería, que ralentizó su juego. Es algo que no le gusta a Gomes,
pero el equipo lo hace cada vez que se adelanta.
Tanto bajó el ritmo el Almería que el exrojiblanco Barbero tuvo
el empate en una acción defendida con apatía por los rojiblancos. El delantero
almeriense estrelló el balón en el cuerpo de Akieme,
cuando tenía toda la portería para él. Gomes volvió a mover el
banquillo porque veía que el equipo se había desconectado y metió a Cuenca para
formar una defensa de cinco.
Makaridze parecía el único que no se había ido del partido. Con las rodillas y
la ayuda del poste sacó un gran remate de cabeza nuevamente de Barbero.
El Alcorcón llegaba con mucha facilidad y peligro, estaba
mereciendo empatar. El Almería no aparecía, quedaba un cuarto
de hora y se había encerrado absurdamente en Santo Domingo. No es
normal irse del partido así, en Albacete y Oviedo ya comprobó
que esas desconexiones le pasan factura, aunque al final consiguiera
ganar. Petrovic también al campo, sólo le faltaba a Gomes ponerse
las medias y salir a defender.
Al final, con más pena que gloria, el Almería consiguió
aguantar el resultado. Como tantas veces se ha destacado a Fernando,
hoy toca resaltar la concentración de Makarizde, el único que
aguantó el tipo tras adelantarse los rojiblancos en el marcador. Tres puntos
importantísimos antes de recuperar el partido ante el Zaragoza este
jueves, pero este vicio de dar por cerrado el encuentro antes de tiempo, hay
que erradicarlo.
Ficha técnica
Alcorcón: Dani Jiménez, Laure (c), José Carlos Escobar (Ernesto, 66'),
Arribas, Gorostidi, Boateng (Barbero, 66'), Hugo Fraile, David Fernández, León
y Marc Gual.
Almería: Makaridze, Balliu, Akieme, Peybernes, Maras, Morlanes (Petrovic,
86'), Samú, Aketxe (Lazo, 57'), Corpas (Cuenca, 76'), Villaba (Carvalho, 57') y
Pedro Mendes (Sadiq, 57').
Árbitro: López Toca, del comité cántabro, asistido en el VAR por Iglesias
Villanueva. Amonestó a Corpas, Samú, Makaridze.
Gol: 0-1 Sadiq (58').
Incidencias: Partido de la decimoséptima jornada del Campeonato Nacional de
la Liga SmartBank disputado en el Estadio de Santo Domingo. Puerta Cerrada.
Victoria del Almeria en el difícil campo del Alcorcón y que es el mejor remedio
a la derrota del miércoles ante el Mallorca. El delantero, Juan Villar
sigue en cuarentena.
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