Almeria 0-1 Mallorca
Tan bien le estaban saliendo las rotaciones a José Gomes que
en el choque más esperado de las últimas semanas, se la jugó con hasta nueve
jugadores de los más descansados, pero de los teóricos suplentes. Una
temeridad, una osadía para unos; una necesidad, una exigencia de la competición
para otros. Lo cierto es que el Almería tiene prácticamente
dos plantillas y el once era de garantías para plantar cara al líder Mallorca.
El mes de diciembre va a
ser duro para el conjunto rojiblanco, con dos partidos por semana y con varios
encuentros directos por la zona alta. De momento, el primer escollo ante
el Oviedo se había saldado con buena nota en el Carlos
Tartiere y en la fría tarde de este jueves, tocaba medir las posibilidades reales de
un Almería que sin maravillar por su fútbol, sí que había
entrado en una dinámica de ganarlo todo. De hecho, Gomes estaba
a las puertas de marcar historia.
El partido comenzó bonito, como se esperaba, con dos equipos que querían
imponer su fútbol y que le daban intensidad a cada jugada. De primeras,
el Mallorca consiguió hacerse con el balón. La presión alta le
hacía daño al Almería. No querían jugar al pelotazo los
rojiblancos, intentaban tocar y salir con la posesión desde atrás y cuando
conseguían romper líneas, llegaban con peligro. Pero los de Luis García
Plaza también pisaban el área de Fernando con
facilidad. Sin ocasiones claras, con intentonas más que con disparos, el
partido avanzaba igualado y disputado.
Lo intentaban los almerienses principalmente por banda. No duraba el balón
tanto como otras veces ni encontraba el Almería resquicios
entre las líneas baleares, pero por los costados sí que creaba
superioridad. Carvalho iba recuperando sensaciones poco a
poco, aunque no terminaba nadie de acompañar en las llegadas para que Reina sintiera
el peligro. Precisamente en una buena salida del portugués, el balón se movió
rápido de banda a banda y acabó con un chut demasiado desviado de Lazo.
Al gaditano se le ve mucho más metido que al principio, pero sigue teniendo un
punto de individualismo que perjudica su juego.
Los últimos minutos de la primera parte fueron más de dominio rojiblanco.
Dejaba un gusto el partido a unos primeros 45 minutos de mucha intensidad, de
claro desgaste por parte de los jugadores de ambos equipos, para que en la
segunda parte los cambios fueran los que dieran un plus. Gomes tenía
el arsenal preparado en el banquillo para ir a por todas cuando las fuerzas
flaquearan. Eso o alguna expulsión, puesto que Muñiz Ruiz había
sacado hasta cinco amarillas en un choque sin entradas duras.
La segunda parte arrancó sin cambios, pero con las mismas ganas del
colegiado de desenfundar las tarjetas. Centelles fue el
siguiente en ver la amarilla por nada, por ir al suelo, tocar el balón y apenas
rozar sin agresividad alguna a un rival. Y como a los malos colegiados se les
ve a la legua, la siguiente jugada tuvo los mismos protagonistas, la misma
entrada, pero en este caso de Sánchez a Centelles y Muñiz
Ruiz se la perdonó porque si no tenía que echarlo. De hecho, Luis
García Plaza lo cambió ipso facto para evitar tentar la suerte. Las
cosas de algunos árbitros.
El Mallorca fue el primero en mover el banquillo e
introdujo al virgitano Salva
Sevilla, quería el técnico balear ser el primero en jugar sus cartas.
Pintaba el encuentro a que se lo iba a llevar el primero que viera puerta, de
momento las defensas se estaban mostrando sólidas y seguras. A los 65, una
buena recuperación de Petrovic acabó en una contra con
taconazo de Sadiq y mal pase de Carvalho a Lazo,
cuando éste se podía plantar solo. Era la oportunidad, faltó un poco de
precisión para sorprender.
A los 68 minutos sacó José Gomes la caballería: Morlanes,
Samú Costa y Akieme. Segundos después de los cambios, Fernando sacó
una magnífica manopla a una falta lanzada por Salva Sevilla. El
balón buscaba la escuadra y el gato murciano, como siempre que juega, demostró
sus cualidades. Supo responder el Almería, no se amilanó. La
frescura de Samú le permitió recuperar, avanzar y sacar un
zurdado que se estrelló en la madera. Ni Sadiq en primera
instancia ni Lazo en segunda pudieron alojar el balón en las
mallas.
Un cuarto de hora quedaba y los dos equipos se la iban a jugar, estaban
esperando justo a estos minutos. Ramazani entró para jugar los
últimos 10 minutos, para que su movilidad tratara de encontrar los huecos que
el cansancio estaba provocando. Pero era el Mallorca el que
tenía el balón, se jugaba al ritmo de Salva Sevilla y todo
dependía de una recuperación. Tampoco había que hacerle ascos a un empate, un
punto para seguir arriba también era positivo.
Pues sí, era positivo pero se esfumó en la última jugada. Una chilena
preciosa de Abdón permitió al Mallorca llevarse
el gato al agua. El descuento, que había dado alegrías hasta ese momento, fue
cruel con un Almería que ve truncada su racha. La estrategia
esta vez no le salió a Gomes, que se encontró con la horma de su
zapato. Derrota mucho tiempo después y ahora toca saber asimilarla para
regresar al buen camino ante el Alcorcón.
Ficha técnica
Almería: Fernando, Buñuel, Centelles (Akieme, 68'), Chumi, Cuenca, Petrovic
(Samú Costa, 68'), De la Hoz (Corpas, 60'), Robertone (Morlanes, 68'),
Carvalho, Lazo (Ramazani, 82') y Sadiq.
Mallorca: Reina, Sastre, Cufré (Abdón, 80'), Raíllo, Valjent; Ruiz de
Galarreta (Sedlar, 89'), Baba (Mboula, 56'), Oliván, Sánchez (Salva Sevilla,
56'), Dani Rodríguez y Amath (Lago, 89').
Árbitro: Muñiz Ruiz, del comité gallego. Estuvo auxiliado en las bandas por
Díaz González y Blanco Rodríguez, del mismo comité. En el VAR estuvo Areces
Franco, del comité asturiano. Amarillas: Chumi, Sadiq, De la Hoz, Sánchez,
Baba, Centelles, Ruiz de Galarreta.
Gol: 0-1 Abdón (89').
Incidencias: Partido de la decimosexta jornada del Campeonato Nacional de
la Liga SmartBank disputado en el Estadio de los Juegos Mediterráneos. Puerta
cerrada.
Derrota del Almeria en casa ante el Mallorca en el descuento y donde lo
justo era el empate. El delantero, Juan Villar, no fue convocado al dar
positivo por Covid.
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