El Rayo cumple en Santander pero no es suficiente
(1-2)

El conjunto cántabro, para quien se le acabó la temporada hace ya unas
jornadas, recibía al Rayo Vallecano. Los de Paco Jémez se jugaban entrar en los
playoffs de ascenso, dependiendo de otros pero también de si mismos. A priori,
los de Oltra eran los menos favoritos pero, si algo ha quedado claro en la
categoría de plata, es que nadie es favorito.
Dominio con sorpresa
Los racinguistas saldrían sin ningún miedo. Oltra había dado indicaciones
de hacer incómodo el partido con empuje ofensivo y así se estaba viendo. No por
ello el Rayo se iba a achicar, sino todo lo contario, ya que se vería cómo los
madrileños sacarían su poder ofensivo a relucir, mandando Isi un balón al paro
tras un gran disparo desde fuera del área. Aquel aviso reflejaría lo que sería
un claro dominio rayista sobre el esférico y que, cada vez que llegaba,
generaba muchísimo peligro.
Durante un trecho largo, parecía que el juego se paralizaría. Ninguno de
los dos equipos conseguía llegar a los metros finales. Los jugadores de Jémez
habían bajado una velocidad, mientras que los santanderinos no conseguían
superar la última línea defensiva del Rayo. Pero al igual que no hubo nada, de
repente todo pasó en los minutos finales de la primera mitad.
Tras una jugada donde Andrés Martín perdonaba al Racing en una contra
perfecta de Trejo, los locales sorprenderían adelantándose en el marcador. Una
gran jugada de Hidalgo por la banda izquierda llevaría el esférico al centro
del área, donde se encontraba Siverio algo descolgado y solo, perfecto para marcar
el 1-0 de cabeza. El pitido de la primera mitad habría estado a punto de sonar
con el 1-1 pero la puntería de los rayistas estaba tocada y sus opciones de
ascenso se veían muy en tela de juicio.
Una revolución perfecta
El paso por vestuarios y las palabras de Paco Jémez tuvieron que servir de
algo, ya que en la vuelta al juego el Rayo era un equipo totalmente distinto.
No habían pasado ni cinco minutos y los madrileños ya habían tenido tres
ocasiones claras de gol. El tanto visitante parecía inevitable y así lo
reflejarían Juan Villar y Álvaro García. El primero vería a su compañero
entrando al área rodeado de defensores, pero no sería excusa para poner un gran
pase que sería ejecutado a la perfección, poniendo el empate muy pronto.
El tanto del Rayo no se iba a quedar ahí. Los jugadores de Jémez tenían
entre ceja y ceja darle la vuelta lo antes posible al marcador, siendo un
asedio constante el que sufría Lucas Díaz, quien parecía no tener ni un solo
descanso. El guardameta estaba siendo la única barrera que impedía la
catástrofe y Oltra empezaba a ponerse nervioso en la banda, viendo a su equipo
caer por completo en las redes vallecanas.
Lo que parecía que iba a llegar de jugada, llegaría finalmente desde el
punto de penalti. Una acción sobre Andrés Martín llevaba al colegiado a ser
llamado por el VAR al no pitar nada. En estas ocasiones siempre hace falta
alguien con experiencia y templanza, algo que a Mario Suárez le sobra. El
mediocentro sería quien ejecutaría la pena máxima y daría a los suyos la
revolución perfecta que tanto buscaban. Todo parecía ponerse de cara, ya que no
solo ganaban, sino que también estaba el Elche empatando, algo que les metía de
lleno en los playoffs de ascenso.
Todo para nada
El peligro seguía estando de la mano rayista pero el Racing parecía querer
despertar. Los cambios que introducía Oltra estaban dando aire a los suyos,
aunque no generaban ocasiones como él esperaba. Los sustos, de todas formas,
empezarías a llegar a falta de un cuarto de hora para el final y los nervios
empezaban a apoderarse de un Rayo que no quería dejar escapar la victoria por
nada del mundo.
El problema para el equipo de Paco Jémez era que el Elche había conseguido
ponerse por delante a falta de 10 minutos para el final. Las esperanzas de
ascenso se iban diluyendo y el Rayo parecía que había remado para morir en la
orilla. Mientras esperaban el milagro del Oviedo, igualmente tenían un problema
con el Racing que quería morir luchando y parecía estar a punto de dar la
sorpresa en algunos momentos.
Los minutos finales serían una constante de pérdida de estos, como es
comprensible, por parte del Rayo Vallecano. Los franjirrojos querían escuchar
el pitido final para que su trabajo solo dependiera del Oviedo, y así sería
tras pasar todos los minutos de descuento. El problema sería que los asturianos
no conseguirían darle la vuelta al marcador y el Elche mantendría la sexta
plaza gracias al 2-1 cosechado, dejando, de esta forma, al Rayo con la miel en
los labios.
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Ficha técnica
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Real Racing Club: Lucas Díaz, Carmona, Figueras (Olaortua, min. 64),
Goñi, Abraham (Barral, min. 78), Kitoko, Mario Ortiz, Hidalgo, Nando (Camus,
min. 64), Siverio (Guillermo, min. 60) y Jon Ander.
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Rayo Vallecano: Dimitrievski, Tito, Catena, Luna, Mario Suárez, Óscar Valentín (Savljich,
min. 75), Trejo, Isi (Advíncula, min. 71), Álvaro García, Andrés y Juan Villar (Comesaña 87').
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Goles: 1-0,
min. 44: Siverio. 1-1, min. 49: Álvaro García. 1-2, min. 63: Mario Suárez.
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Árbitro: Jon Ander
González Esteban, Comité Territorial del País Vasco. Amonestó a Mario Suárez
(min. 41), Óscar Valentín (min. 57), Mario Ortiz (min. 60), Jon Ander (min.
70), Álvaro García (min. 72)
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Incidencias: Partido
correspondiente a la cuatrigésimo segunda jornada de LaLiga Santander
disputado en El Sardinero, Santander.
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Una pena que a pesar de la
victoria en Santander, el Rayo se ha quedado fuera de los play off por errores
propios en defensa en los últimos partidos. El delantero, Juan Villar,
jugó de titular y dio la asistencia del primer gol de su equipo.