Almería 3-2 Rayo
Vallecano: 45 minutos que pueden costar el ascenso.

Comparecer sobre el césped
solo 45 de los 90 minutos que duró el partido le pasó factura al Rayo
Vallecano. 3 puntos que solo el tiempo dirá si son vitales
o no para pelear hasta el final por la promoción de ascenso. Cuando los
franjirrojos quisieron darse cuenta de qué iba la cosa perdían por 3 goles.
Pero el guión del partido cambió radicalmente tras el descanso cuando el Rayo
hizo todo lo posible (y más) para intentar sacar algún punto del estadio de
los Juegos del Mediterráneo. Fue demasiado tarde.
Apenas había comenzado el encuentro y Catena ya
había salvado un mano a mano de la delantera del Almería contra Dimitrievski.
El equipo local sabía cómo hacer daño a un Rayo Vallecano que
se empeñaba en amasar el balón, en moverlo de un lado al otro sin buscar la
verticalidad al partido. Y en una pérdida de Trejo iba a llegar
la falta que facilitó el 1-0. Advíncula, en la tónica
de todo el primer tiempo, estaba fuera de posición y superado en carrera por
Lazo al que agarría. El tiro libre ejecutado por el propio Lazo desde
40 metros se colaba en la portería del macedonio pegado a su palo.
Fue el inicio de un rosario de errores incomprensibles que haría
entrar en depresión a los franjirrojos antes de que el luminoso marcara el
minuto 30, con otro 3 y otro 0 también luciendo pero en el casillero de los
goles. De Frutos perdía la pelota, Advíncula
volvía a estar fuera de zona en el 2-0 y Darwin recibía
absolutamente solo en línea de medio campo con 50 metros para correr. Saveljich
acompañaba con la mirada la zancada del delantero uruguayo quien tras
recortarle batía de potente derechazo al guardameta rayista. Era el minuto 20 y
varios futbolistas rayistas se echaban las manos a la cabeza.
La defensa estaba
desbordada. Y el resto del equipo ni había comparecido sobre el césped salvo
una tímida llegada de Advíncula y un cabezazo de Mario Suárez. Fallos
constantes en la salida del balón, pases y controles sencillos fallados sin
sentido... El tercero estaba al caer. La falta de presión al pasador permitió a
Lazo encontrar la diagonal de Juan Muñoz que con el exterior de su pierna
derecha mandaba a Dimitrievski a recoger el tercer balón de su red.
El correctivo era
duro pero totalmente merecido. Y, como decía al comienzo, pudo ser mayor si el
Almería no hubiera levantado el pie del acelerador. Lo mejor que le pudo pasar
al Rayo Vallecano fue irse al descanso sólo con 3-0 abajo. Sin presión, sin acierto
en los pases, sin fijar las marcas... 3-0 y para el vestuario para intentar lo
imposible en la segunda parte.
El milagro versión Paco Jémez fue
acumular gente en el mediocampo aumentando la presión y el control dejando a
merced a la defensa del acierto en la velocidad del Almería. Parecía que la
propuesta era un suicidio cuando Darwin mandaba a la red el 4-0. Pero el VAR
iba a resucitar a un equipo en coma. El VAR y Villar, cuya cesión ha
sido uno de los máximos aciertos de la dirección deportiva. Un delantero que
tiene el gol en la sangre.
Las dos primeras pelotas que tocaría, en dos preciosas asistencias
de Álvaro
García y Joni Montiel, provocarían un terremoto en el
partido. El Rayo Vallecano se colocaba con 3-2 y volvía a creer en sus
posibilidades. Y en apenas 15 minutos estuvo a punto de lograr el milagro si
Álvaro García o De Frutos hubieran estado acertados en sus ocasiones. Del
desconcierto de la primera parte pasábamos a la esperanza ya no en la igualada
sino en la remontada.
Santi Comesaña daba la pausa y el control
incrustándose entre los centrales y Joni Montiel y Trejo la velocidad
conectando con las bandas. Villar estuvo a punto de lograr el hat-trick pero
con todo a placer mandaba el balón colgado por encima del larguero. Tito
mandaba al palo el caramelo que Joni le había puesto en la frontal del área
pequeña. Y Catena cabeceaba alto un córner en el que el rayismo ya acariciaba
la remontada. El huracán almeriense había sido borrado del mapa por el intento
de milagro rayista.
Merecía el empate
por lo visto en esa media hora del segundo tiempo. Pero la fe se fue apagando
en unos últimos minutos en los que cada uno de los rayistas que miraban la
televisión no se podían creer cómo se había regalado otro partido más.
UD ALMERÍA. Fernando; Romera,
Martos, Maras, Ibiza; De la Hoz, Vada (Petrovic, m. 61); Appiah (Francis, m.
66), Lazo, Juan Muñoz (Villalba, m. 66); y Darwin.
RAYO VALLECANO. Dimitrievski; Saúl García, Advíncula (Tito, m. 45), Catena, Saveljich (Montiel m. 45); Mario Suárez (Comesaña, m. 45), Óscar Trejo, Álvaro García, Jorge de Frutos (Martín, m. 91); Juan Villar y Qasmi.
ÁRBITRO. Ávalos Barrera. Amonestó a los locales Romera y Francis y a los visitantes Advíncula, Villar y Suárez.
GOLES. 1-0: Lazo (m. 9). 2-0: Darwin (m. 15). 3-0: Juan Muñoz (m. 30). 3-1: Villar (m. 51). 3-2: Juan Villar (m. 56).
INCIDENCIAS. Partido correspondiente a la cuadragésima jornada de la Liga SmartBank, disputado en el Estadio de los Juegos Mediterráneos a puerta cerrada.
Una
pena que la primera parte el Rayo no estuviera fino y el Almeria aprovechara
sus ocasiones porque de haber ganado tendría muchas posibilidades para jugar el
play off, ahora depende de los demás. El delantero, Juan Villar, de
nuevo demostró el porqué de su fichaje y volvió a conseguir otros dos goles y a
unto estuvo de conseguir el tercero. Lástima que no valiera para puntuar.
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