Girona 2-1 R. Valladolid
El Girona impuso su ley ante un Real Valladolid que fue de menos a más y
que pagó caro el error de Pau Torres que supuso el 2-0 en el minuto 78. A esas
alturas del choque, el equipo de Paco Herrera aún pugnaba por el empate y Raúl
de Tomás había gozado de una ocasión muy clara para equilibrar el gol de Coris
en la primera parte. Sin embargo, Pau Torres falló inesperadamente al controlar
un pase atrás de Guitián (le traicionó el bote por el mal estado del campo) y
el tanto supuso una ventaja que el Pucela no pudo franquear. De Tomás volvió a
marcar en el minuto 88 saliendo desde el banquillo pero el 2-1 ya no se movió.
El Real Valladolid abandona el territorio del 'play-off', cae al octavo puesto
de la tabla y ve al Girona a una distancia casi sideral de 11 puntos en la zona
de ascenso directo.
La primera parte permitió comprobar desde los primeros minutos que la idea
táctica del Girona resultaba más efectiva que el 4-4-2 en rombo de Paco
Herrera, frecuentemente un embudo. El equipo de Pablo Machín, apoyado en sus
incansables carrileros Coris y Aday, dos puñales, se hizo pronto con el dominio
del choque. La ocasión inicial de Míchel Herrero, que remató fuera un buen
servicio de Jose, dejó paso a un disparo de Aday que lamió el palo de Pau Torres
y que permitió ver el atrevimiento del Girona en Montilivi, un campo donde aún
no ha perdido esta campaña.
El Real Valladolid respondió con una internada de Míchel Herrero sin
consecuencias. Leao, convertido en el tercer central de facto, empezó a achicar
balones en el área blanquivioleta. En contra del mandato táctico de Paco
Herrera, el Pucela concedió más saques de esquina de los necesarios, pero el
Girona no logró aprovechar la altura de sus torres.
El gol de Coris en el minuto 24 ejemplificó algunos desajustes del sistema
visitante. Álex López se emparejó con el carrilero, que le ganó en carrera y
percutió hacia dentro para sacarse un potente disparo que tocó en el palo
derecho de Pau Torres y se coló a gol.
El Real Valladolid solo funcionó a chispazos y, en uno de ellos, Míchel
Herrero se equivocó al tratar de sorprender a René con un disparo escorado
cuando disponía de la opción de colocar el balón al área en busca de
rematadores. Aday pudo solventar la contienda antes del descanso, pero remató
forzadamente un centro de Coris, de nuevo suelto por el costado. Las bandas se
convirtieron en un tormento para el Pucela, sin soluciones para los ataques en
tromba de los gerundenses.
El equipo blanquivioleta hizo acopio del balón en la segunda parte y gozó
de algunas ocasiones claras. René salvó una de Mata con una gran parada.
Herrera trató de intensificar los ataques por la izquierda con la entrada de
Ángel por Balbi y retiró a un gris Álex López para apostar por Sergio Marcos en
la medular. En el Girona, Machín refrescó la banda izquierda con el cambio de
Maffeo por Coris.
La entrada de Raúl de Tomás por Mata en el minuto 67 estuvo a punto de
surtir efectos inmediatos, aunque el madrileño no remató con claridad un excelente
pase de Joan Jordán. El partido se abrió en las dos áreas, pero entonces
acaeció la desgracia. Pau Torres quiso controlar un balón manso servido por su
compañero Guitián, pero la pelota acabó en la red ante la sorpresa general con
un bote traicionero. Longo, recién ingresado en el campo, pudo marcar el tercer
tanto albirrojo, pero Guitián salvó in extremis en la línea de gol.
Cuando el Real Valladolid parecía abatido, apareció Raúl de Tomás, el
'killer' blanquivioleta al que incomprensiblemente Herrera sigue viendo solo
como un jugador de segundas partes, para marcar un gol de delantero centro
puro. El madrileño recibió el pase largo de Míchel Herrero, se perfiló bien
para recibir, zafarse de sus marcadores y descerrajar el 2-1 en el minuto 88
que aún daba esperanzas de empatar. No fue posible, pero, al menos, el marcador
sirvió para equilibrar la diferencia de goles particular entre Real Valladolid
y Girona (en Zorrilla el resultado fue idéntico, favorable a los
blanquivioleta). Finalmente, el cuadro catalán se llevó los tres puntos y pone
tierra de por medio ante un Real Valladolid que no encontró respuestas
efectivas en Montilivi y que sufrió la desgracia del gol en propia meta.
Girona.- René; Coris (Maffeo, m.63),
Juanpe, Alcalá, Kiko Olivas, Aday; Pere Pons, Granell (Alcaraz, m.73), Borja,
Portu; y Sandaza (Longo, m.84).
Real Valladolid.- Pau Torres; Moyano,
Álex Pérez, Guitián, Balbi (Ángel, m.55); André Leao, Jordán, Álex López
(Sergio Marcos, m.62), Michel; Mata (De Tomás, m.67); y Jose.
Goles: 1-0, m.25: Coris. 2-0, m.79: Guitián, en propia meta. 2-1, m.88:
Raúl de Tomás
Árbitro: Jorge Figueroa Vázquez (comité andaluz). Amonestó a los locales Portu
y Alcalá.
Campo: Montilivi. 5.171 espectadores.
Derrota del Pucela en
el difícil campo del Girona. El extremo, Juan
Villar, no fue convocado al cumplir ciclo de 5 tarjetas amarillas.