Cádiz 0-1 Oviedo
Hay que ser hincha del Oviedo para
entender lo que ha sufrido esa afición en estos últimos doce años en Tercera y
Segunda B. Años en los que cundió el desánimo, en los que el fantasma de la
desaparación planeó alguna que otra vez sobre el Tartiere, paseándose por
campos que estaban muy lejos de la señorial tradición de un club histórico.
Eso sí, nadie se rindió. Absolutamente
nadie. La afición carbayona demostró una adhesión inquebrantable a sus colores,
a la espera de tiempos mejores. Y como suele pasar en estos casos, la paciencia
y la fe se ven recompensadas.
Hizo falta tirar de épica, como exigía una
eliminatoria de este calado. El fútbol español nunca había visto un choque de
trenes de tal magnitud con la Segunda división como premio. El Carranza, como
una semana antes el Tartiere, vistió sus mejores galas para acoger un duelo que
se prevía de altísimo voltaje. 25.000 almas con el corazón encogido y un sueño
entre ceja y ceja.
El partido, como no podía ser de otro
modo, resultó intenso y trabado, con mucho ritmo y poquísimas ocasiones. Fútbol
de trincheras entre dos equipos que se respetaron en la misma medida que
especularon, pues el empate a uno de la ida dejaba las espadas en todo lo alto.
La primera mitad fue un ejercicio fatuo de
fútbol en el que predominó el miedo al error. El Cádiz, al que beneficiaba el
cero a cero inicial, estaba cómodo en su papel y el Oviedo no arriesgaba lo más
mínimo a la espera de un segundo acto que se antojaba definitivo.
Una falta botada por Kike Márquez repelida por el
larguero fue lo único reseñable de los 45 minutos iniciales. El exceso de vista
de Esteban pudo costarle muy caro al
Oviedo, porque un tanto local justo antes del descanso hubiera sembrado el
desconcierto en las filas carbayonas.
Como sea, la segunda parte comenzó con el
electrónico aún 'virgen' y el Oviedo apretando. Un buen disparo de Susaeta, detenido por Aulestia en dos tiempos, marcó el
camino a los asturianos, que vieron recompensada su mayor osadía con el tanto
que, a la postre, decidiría el partido y la eliminatoria.
Fue tras un saque de esquina de Susaeta que David Fernández cabeceó a las
mallas en el segundo palo, confirmando la máxima que dice que los partidos
trabados se suelen decantar en alguna acción aislada a balón parado.
El tanto dejó muy tocado al Cádiz y
reafirmó en su idea al Oviedo, que casi sentencia la eliminatoria con un remate
al palo de Borja Valle a la hora de partido.
Los amarillos, como no podía ser de otro
modo, intentaron poner cerco a la meta de Esteban,
pero a estas alturas eran un manojo de nervios. Pese a todo, Garrido pudo forzar la prórroga
con un notable remate desde la frontal del área que el veterano cancerbero
carbayón despejó a córner con la solvencia que le ha caracterizado durante su
dilatada trayectoria.
Era quizás el colofón soñado por los miles
de oviedistas que desde este domingo ven el cielo bastante más despejado. Su
equipo no está aún donde merece, pero la meta parece mucho más cerca.
En cuanto al Cádiz, toca levantarse de
esta durísima derrota porque el fútbol no espera a nadie y aún tiene una bala
en la recámara que le puede llevar a Segunda.
Ficha
técnica:
0 – CÁDIZ :Aulestia; Mantecón, Servando, Josete, Tomás; Garrido,
Espinosa (Fran Machado, 76'); Villar, Kike Márquez, Airam (Hugo, 63') y Jona.
1 - OVIEDO: Esteban; Nacho (Redondo, 43'), Jonathan Vila, David
Fernández, Dani Bautista; Erice, Generelo; Susaeta, Héctor Font (Dioni, 64'),
Borja Valle; Linares (Omgba, 85').
GOLES:0-1 (52´): David Fernández.
ÁRBITRO:Alberola Rojas (colegio castellano-manchego). Amonestó
a Servando, Generelo, Linares, Dioni, Josete, Dani Bautista y Esteban.
INCIDENCIAS:Partido correspondiente a la vuelta de los playoff de
ascenso a la Liga Adelante. Ramón de Carranza. 25.000 espectadores.
Desilusión en Cádiz ante la derrota
con el Oviedo que sube a 2 división y deja a los cadistas que tienen que pasar
dos eliminatorias más si quiere subir. El onubense, Juan Villar, que estuvo infiltrándose ésta semana por unas
molestias que arrastraba no brilló como en él es habitual ni el resto del
equipo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario