Cádiz 1-0 Hércules
Por JOSÉ
MARÍA AGUILERA, .
El Cádiz CF rasca y sigue jugando. Sigue buscando ese ascenso. El
equipo amarillo hace lo mínimo para lo máximo. Marca ese gol necesario para
superar la eliminatoria ante el Hércules, de penalti y para algunos injusto, y
aprovecha para ganarse la última oportunidad. Será ante el Athletic de Bilbao,
primero en San Mamés y luego en Carranza, territorios donde fraguar el regreso
a la Liga de Fútbol Profesional.
Y el ejército de
Claudio lo lograba en un durísimo
encuentro, decidido por pequeños detalles. Esa pena máxima transformada por Jona
al final de la primera parte, y esa alegria
tremenda con el error mayúsculo de Portillo ante Aulestia, cuando
después de tanto tiempo la fortuna decidía vestirse de amarillo. La suerte se
pone del lado de Cádiz.
Con furia, con ganas, con fe. El Cádiz CF se enfundaba el
uniforme de la temporada regular, limpio de polvo y paja y guardado en el
armario durante el ‘play off’, y formalizaba su asedio ante la muralla
alicantina del inicio. Era
ganar o morir, sin reservas, y para la batalla Claudio sacaba
artillería pesada pero guardando balas en la trinchera.
Al contrario que
frente al Oviedo, y después de acomodarlo en Carranza durante toda la campaña,
el general cambiaba la estrategia y renunciaba
a los dos delanteros para recuperar al mejor Cádiz CF. Fran Machado aparecía por
detrás de Jona y Juanma Espinosa se
encargaba de la sala de máquinas.
Fútbol, para ganar hay que crear fútbol. No vale solo con defender y
especular, con esperar. La cuestión es que ambas plantillas reúnen una
colección de cromos impresionante para la categoría. Por ello al arreón del
Cádiz CF el Hércules respondía enfriando el ambiente adueñándose de la pelota, con
un David González incomensurable y
crecidísimo y un enorme Chechu que nadie puede pensar que tenga un
dedo roto.
Las fuerzas se igualaban en una eliminatoria sin jerarca. Los centros del
cuadro gaditano sobrevolaban el área de Chema, que en un despiste derribaba a
Villar sin que el árbitro no apreciara falta. El onubense se topaba después con
el arquero de Orihuela, que despejaba el disparo raso y centrado del cadista.
La respuesta sería
temible. Chechu tomaba la espalda a la zaga
amarilla en un córner mal ejecutado y en última instancia acusaba
el desgaste de la carrera y disparaba fuerza con la zurda. Le pegaba con el
meñique de su pierna mala y permitía
respirar a un estadio acongojado, a cuyo el paso del tiempo le
infundía más temores y nerviosismo.
El Cádiz CF perdía fuelle. El primer asalto languidecía y una
acción fortuita se aparecía comoun
milagro justo en la última jugada antes de la tregua. Villar
colgaba la falta al segundo palo, y Servando caía en el área en su lucha con
Atienza. El trencilla no dudaba. Con un gesto rápido y seco señalaba el punto
de penalti, lo que terminaba por hacer explotar la caldera.
Tanganas y piques,
empujones, que no descentraban a Jona. Con
sangre fría, el hispano hondureño superaba a Chema con un disparo a media altura y
clasificaba al Cádiz CF momentáneamente para la segunda ronda.
El colegiado indicaba
el camino a vestuarios. Ese
gol trocaba el panorama. De lanzarse a por el triunfo, ahora el
equipo amarillo debía guardar su renta, proteger la ventaja. Miedo después del
desastre ante el Oviedo.
El cuadro local aprendía la lección en el comienzo. Esa arrancada del
Hércules nada más volver de la ducha era solo un espejismo. El Cádiz CF se
envalentonaba, se liberaba de los fantasmas y firmaba sus mejores minutos,
rondando el 2-0 ante un Hércules fuera del encuentro por sus protestas al
árbitro.
El tanto no llegaba y
entonces aparcaba en Carranza el lógico,
típico y esdrújulo sufrimiento.El Hércules tocaba demasiado cerca de
Aulestia y los amarillos no atinaban al contragolpe. Claudio apostaba por la
velocidad y el desborde de Migue, retirando del campo el talento de Kike, y
colocaba a Navarrete cerca del área sustituyendo a Fran Machado. Velocidad y músculo en lugar de técnica
y posesión, para sentenciar por fuerza como un martillo pilón.
El Cádiz CF perdía la pelota, dejaba de controlar el tempo. O sentenciaba
pronto o el sufrimiento sería extremo, sino el drama. Se
balanceaba sobre el alambre. Un disparo de Peña atajado por Aulestia
atestiguaba este hecho.
Airam relevaba a Jona. Último cambio. Cualquier movimiento sería
decisivo. Un gol, un simple gol, podía dar vida al Hércules o terminar de
matarlo; al igual que al Cádiz CF. Claudio no había mejorado el asunto desde el
banco.
Un aguacero se cernía
sobre Carranza. Fuerte tormenta que dotaba de épica al duelo. Los gemelos se
subían, las cabezas se agachaban. Se acercaba el final. Como en una película de terror, Portillo
se plantaba solo ante Aulestia, pero la fortuna desviaba ese disparo que
esquivaba la portería en el último instante. No había tiempo para más. El Cádiz
CF sigue buscando.
FICHA TÉCNICA :
Cádiz CF: Aulestia; Rubio,
Josete, Servando, Prada; Garrido, Juanma Espinosa, Kike Márquez (Migue García,
), Villar; Machado (Navarrete, 70′) y Jona (Airam, 81′).
Hércules: Chema; Rafita,
Atienza, Alex Muñoz, Paco Peña; Lázaro (Sugi, 64′), David González (Fran
González, 79′), Miñano, Chechu; Fernando (Portillo, 68′) y Adri Cuevas.
Gol: 1-0: Jona, de
penalti (45′)
Árbitro: Carlos Sánchez
Laso (colegio extremeño). Amarilla a Atienza, Chema, Adri Cuevas
Incidencias: Ramón de
Carranza. Unos 16.000 espectadores.
Victoria por la mínima que le da paso a la última eliminatoria que da derecho
al ascenso a 2 división. El onubense, Juan
Villar, jugó todo el partido y fue de los jugadores más entonados de los
amarillos que tuvieron ocasiones para ampliar la ventaja en el marcador.