R. Sociedad “B” 0-0 Almería
La UD Almería es tan
grande que no da lugar
al sufrimiento. El tramo final de temporada es para enmarcar, es
histórico, impresionante, porque no hay nadie que pueda seguir el ritmo de una
plantilla que se propuso hacer historia incluso superando los peores baches.
Ni con una Real
B cerca de la permanencia se pusieron nerviosos los pupilos de Rubi.
Asentados en el campo, tácticamente impecables y conscientes de que en alguna
llegada iba a caer el gol, parecía cuestión de tiempo y de desgaste abrir la
puerta donostiarra.
Ser líder podía generar
algo de presión o ansiedad a los jugadores, máxime cuando el rival se hizo con
el control de la pelota. A la Real B le falta lo que le sobra al Almería, y
es pegada. En la jornada 40 ya da igual si Sadiq falla solo ante el
portero o el adversario tira más córners. Esto va a de ganar y aquí no perdona
un club rumbo a Primera.
En el minuto 28
se abrió la lata con un centro excelso de Lucas Robertone cabeceado a la red en
el segundo palo por Rodrigo Ely, héroe inesperado en el tramo
final de Liga con el tanto de Valladolid y el de San Sebastián. Hasta que le
duraron las fuerzas -fue sustituido al descanso por Carriço-, lideró la zaga
junto a Babic.
Con igualdad en el luminoso o por delante no cambió absolutamente nada
del plan. Todos juntos, ayudando al compañero y salir en velocidad con Sadiq.
En un fallo clamoroso de la Real llegó Sadiq en el mano a mano con Zubiaurre, que
le derriba y Caparrós pita penalti. Aquí el Almería ha sido un desastre a lo
largo de la campaña, fallando nueve penas máximas. Esta vez le tocó a Portillo. Menos mal
que el ascenso no se consigue desde los once metros.
Después hasta
los cambios le salieron bien a Rubi. Metió a Lazo y fabricó una gran contra con
Sadiq, que le entrega en bandeja de plata el balón para marcar el segundo y
finiquitar el duelo. Todos los componentes de la plantilla se unieron para
celebrar los tantos conscientes de que la Primera División está cerca. La ciudad lo
huele, lo disfruta, y los profesionales también porque en el campo no
ofrecen ningún tipo de duda. Van a subir de categoría y es cuestión de ponerle
fecha y hora a la fiesta rojiblanca. Solo este Almería es capaz de mantener
tranquila a su gente en la jornada 40 frente a un rival que se jugaba la permanencia.
Es puro ADN.
Hechos los deberes y
sacando sobresaliente como primer clasificado, el grupo ya puede navegar
tranquilamente mientras Valladolid y Eibar se juegan el pan.
Con 79 puntos, el Almería
festejará el tercer ascenso como UD este sábado si el Real Valladolid pierde
contra la Ponferradina (18:15 horas), en el José Zorrilla. La otra variante es
que empate y entonces habría que irse al Leganés-Eibar. Una derrota armera
también abriría las puertas de una fiesta total en las calles de la ciudad. Los
miles de seguidores rojiblancos serán más que nunca de la Ponferradina, o en su
defecto del Leganés. Si no fuera así, las cuentas también saldrían ganando con
el Alcorcón la semana que viene. No hay peligro ni motivos para alarmarse. El Almería
es el mejor de Segunda actualmente, ofrece tanta firmeza que es cuestión
de ponerle día y hora para botar y tocar la gloria del deporte.
FICHA
TÉCNICA:
REAL SOCIEDAD B Zubiaurre, Blasco,
Urko, Arambarri, Martín, Olasagasti, Turrientes, Álex Sola, Navarro, Alkain y
Magunazelaia.
ALMERÍA Fernando, Pozo (Curro,
77’), Ely (Carriço, 45’), Babic, Akieme, De la Hoz, Samú Costa, Robertone,
Appiah (Buñuel, 45’), Portillo (Lazo, 64’), y Umar Sadiq (Dyego Sousa, 86’).
GOLES 0-1, min 28’:
Rodrigo Ely. 0-2, min 67: Lazo.
ÁRBITRO Caparrós Hernández.
Victoria del Almería en
San Sebastián ante el filial donostiarra y que le coloca a una victoria del ascenso
directo a falta de dos partidos. El delantero, Juan Villar, estuvo
convocado pero no saltó al terreno de juego.
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