Almería 3-3 Lugo
Aplausos en los prolegómenos del encuentro a Sadiq por el
galardón que le designaba como mejor jugador del mes de febrero de
la categoría. La gente tenía ganas de animar, ganas de volver a vibrar con el
equipo como había hecho en dicho mes. El tropiezo en Zaragoza había
escocido, pero picaba menos al ver que los rivales directos no habían terminado
de aprovecharse.
“La batalla va a ser
terrible” decía en rueda de prensa Rubi, en
referencia a la lucha con los primeros clasificados y también, por partidos
ante rivales como el Lugo. Tenía el Almería un
hueso duro de roer, un equipo clásico de Segunda, de los que te exigen máxima
paciencia para meterle mano. El míster había escondido sus cartas de cara al
choque y finalmente hizo debutar en el centro de la defensa al recién
incorporado Ely.
El choque comenzó como había soñado el míster rojiblanco. Control, buenos
movimientos y el primer golpe antes del primer cuarto de hora. Los rojiblancos
no se habían quedado pegados en la tela de araña lucense, sino que estaban
siendo capaces de descoserla. Para ello, mucha movilidad entre líneas y el
balón corriendo más que los jugadores. Hasta que Sadiq tocó su
primer balón.
Fue a los 12 minutos, con un balón puesto al corazón del área, donde un
delantero goleador debe de estar. Ahí estaba el mejor jugador del mes de
febrero, para controlar con el pecho y rematar sin mucha claridad ante el
bosque de piernas visitantes que había en el área, pero salió justo al hueco
donde no había nadie. A las mallas. 1-0. Era la misma tónica que
en La Romareda, con la diferencia que esta vez el equipo sí tuvo
puntería.
Lo mejor de adelantarse en el marcador es que el Almería siguió
con la marcha inicial que le había puesto al choque. Los rojiblancos
recuperaban fácil y llegaban. Sin prisas, tocando bien y desbordando. Ramazani,
Samú y Akieme las tuvieron, estaba la primera parte para darle la
puntilla y evitar la reacción que antes o después iba a tener el cuadro
gallego. De hecho, a partir de la media hora el Lugo fue llegando al ralentí a
la meta de Fernando. Sin muchos argumentos futbolísticos, sólo
aprovechándose de un ritmo cansino, que poco a poco iba durmiendo a los de
Rubi.
El Mediterráneo enmudeció poco antes del descanso. Una
acción fortuita, las que hacen daño, con un balón al área desde saque de banda
y una volea conectada por Ricard desde fuera del área, ponía
el 1-1 en el luminoso. De la nada llegaba un empate que por méritos de ambos
equipos no parecía justo, aunque el partido que el míster esperaba era
justamente éste.
Por eso la segunda parte iba a resultar peligrosa. El Lugo tenía
el guión del partido que quería, nervios en la tabla y con la posibilidad de
aprovecharse de la ansiedad rojiblanca. Calma, había 45 minutos para lograr
nuevamente ventaja en el marcador. De hecho, los inicios de las segundas partes
suelen ser mejores que las primeras. Lo fue, lo volvió a ser.
Toque, toque y toque. Vertical, no el horizontal del final de la primera
parte que permitía al Lugo salir de atrás. De banda a banda,
nuevamente balón a los pies de Portillo, que pone un caramelo al
segundo palo. ¿Y quién aparece? El que por desgracia no estará en Tenerife,
el goleador de Kaduna. Sadiq y 2-1. Jugada de manual, con un
desmarque fenomenal que a vista de VAR, resultaba hasta más bonito.
Lo que nadie esperaba
Ahí enloqueció el partido. Golazo para empatar, respuesta del Almería para
poner el 3-2 y Carrillo empataba nuevamente a falta de diez
minutos. El Lugo había aprovechado unos pocos minutos en los
que los de Rubi bajaban las pulsaciones y Clavería se sacaba
un latigazo imparable. Pero los de Rubi volvían a subirse a
caballo ipso facto y en otra jugada eléctrica, con ayuda del propio Clavería al
intentar despejar, un disparo de Akieme terminaba entrado.
Quince minutos por delante, el Mediterráneo que sabía que iba a sufrir, pero no
se esperaba que cinco después, Carrillo conectara el cabezazo
del 3-3.
Ahora sí que la ansiedad se comía al Almería. Ya era buscar la
épica para evitar un nuevo tropiezo. El Lugo se le había
cruzado en el camino a los de Rubi en la primera vuelta y en
esta segunda. Decepción para los rojiblancos, el palo era importante en un
partido difícilmente explicable. Frenazo a las aspiraciones y el próximo
partido, visita a Tenerife.
Ficha técnica
Almería: Fernando, Pozo, Akieme, Ely (Eguaras, 67'), Babic, De la Hoz, Samú,
Ramazani (Lazo, 67'), Portillo (Appiah, 84'), Arnau (Sousa, 75') y Sadiq.
Lugo: Óscar, Alende, Ros (Alberto, 44'), Pita, Juanpe (Seoane, 67'),
Carrillo (Iriome, 84'), Ramos (Barreiro, 84'), Sebas (Cuéllar, 67'), Lebedenko,
Clavería y Ricard.
Árbitro: Árbitro: Pulido Santana, del comité canario. Estuvo auxiliado en las
bandas por Mateo Montañés y Bordoy Homar, de los comités aragonés y balear
respectivamente. En el VAR estuvo Gálvez Rascón, del comité madrileño.
Goles: 1-0 (12’) Sadiq controla en el área y define con su diestra. 1-1
(37’) Ricard conecta una buena volea que sorprende a Fernando. 2-1 (47’)
Sadiq aparece en el segundo palo para rematar a gol. 2-2 (67’) Clavería se
saca un derechazo para marcar. 3-2 (71’) Clavería, en propia puerta tras
disparo de Akieme. 3-3 (79’) Carrillo, de cabeza.
Incidencias: Partido de la trigesimoprimera jornada del Campeonato Nacional de la
Liga SmartBank disputado en el Estadio de los Juegos Mediterráneos ante 10.053
espectadores.
Empate del Almería en casa ante el Lugo donde no supo gestionar sus
ventajas y lo pagó caro. El delantero, Juan Villar, no estuvo convocado
por una pequeña lesión muscular.
No hay comentarios:
Publicar un comentario