Almeria 1-0 Leganés
Parecía el partido ideal para arrancar la jornada metiéndole siete puntos
al Sporting, tercer clasificado (al final se han quedado en cinco
tras la victoria de Las Palmas al Sanse que
superaba a los gijoneses en la tabla). El Almería estaba en lo
alto de la tabla y el Leganés tercero por la cola, los
rojiblancos venían de golear al Mirandés y
los blanquiazules llevaban cinco jornadas sin ganar, a los indálicos le estaba
funcionando su once titular y las rotaciones mientras que los pepineros acudían
cargados de bajas. Precisamente por todas estas penurias del rival, con Garitano al
borde de la destitución, el partido tenía un peligro triple. Ya saben la
parábola de "Lázaro, levántate...".
Era noche fresca, con fuerte viento de poniente (como de costumbre,
mientras que en toda España sacan los paraguas) que avecina el
cambio de la cálida temperatura que hasta ahora estaba instalada en la
provincia. La afición rojiblanca quería darle calor al equipo, quería tener en
tensión a los de Rubi para que no se relajaran frente a un
rival que presentó un once interesante pese a todo lo males que las previas
pepineras auguraban. El equipo titular rojiblanco fue bastante reconocible,
con Arnau afianzado en la mediapunta para aprovechar su buen
momento y sus energías.
A diferencia de lo que se podía esperar, el Leganés discutió
de inicio el balón. Una presión media, sin agobiar demasiado, pero acumulando
mucha gente en la medular que evitaba que los rojiblancos circularan con
facilidad. La primera ocasión con peligro fue pepinera, con un remate abajo
de Eraso a la que respondió bien Fernando. La
acción vino de una pérdida, fue un buen aviso puesto que los de Rubi estaban fallando bastantes
entregas en su campo.
No conseguía meterle mano el Almería al partido, demasiado
táctico en todas las líneas. A ramalazos, los rojiblancos conseguían acercarse
a la meta de Villar, pero ahí se parapetaban los madrileños. Hacía
falta un destello de calidad para horadar la muralla visitante y ésta la
puso Lazo, que partido a partido está recuperando confianza.
Pequeñas píldoras, pero importantes. El gaditano recibió entre líneas y puso un
balón exquisito a la espalda de la defensa para la carrera de Sadiq.
El nigeriano la picó y aunque Palencia la sacó bajo palos,
cayó en los pies de Portillo para fusilar. La jugada fue sublime, de equipo con
confianza, de líder que si encuentra espacios, mata.
El problema seguía siendo encontrar esos espacios. El Almería no
cambió y el Leganés tampoco, los de Garitano seguían
aprovechando las pérdidas locales. Había demasiado espacio entre la defensa,
quizás demasiado aculada, y el centro del campo. Pases de riesgo provocaron
algún que otro contragolpe madrileño, como el que Vico envío
fuera con su zurda después de un buen zig zag por el área grande. No podía
correr en el tramo final de la primera parte el Almería y lo
estaba notando. El marcador era lo mejor al descanso, por delante una segunda
parte en la que los visitantes iban a tener que arriesgar y desguarnecerían sus
espaldas. Misma tesitura que
ante Las Palmas, había que demostrar que la lección estaba
aprendida.
El panorama seguía siendo el mismo tras el pitido que daba inicio a la
segunda mitad. El Almería seguía incómodo, incapaz de trenzar
su fútbol. Rubi dio entrada a Pozo para ganar
en profundidad por la banda derecha, único espacio por el que estaban
consiguiendo entrar los locales. El Leganés, sin crear demasiado
peligro, sí que tenía más presencia en campo contrario y achuchaba. La afición
notó que al equipo le faltaba aliento y trató de dárselo. Pero también faltaba
fútbol, bajar el balón y no regalarlo nada más notar el aliento visitante.
Inesperados nervios, muchas entregas fáciles regaladas, incomodidad sobre
el césped para que el Leganés mostrara, arriesgara y fuera
el Almería quien sorprendiera a la contra. Por fortuna, a los
pepineros se les notaba anímicamente muy tocados, aunque Jonathan Viera ya
demostró que un gol cae en la jugada más absurda. Era más la incertidumbre por
lo corto del marcador que por un bombardeo ofensivo de los de Garitano.
Para colmo, Sadiq tenía uno de esos partidos en los que estaba
chupón.
Entraba el partido en la recta final y los méritos de Leganés se
multiplicaban para empatar. Fernando sacó primero un disparo
lejano de Gaku y después de Arnaiz. Iba a costar
mucho aguantar el arreón final visitante, Rubi remodeló
completamente el ataque para ver si cazaba la contra de la sentencia, la que
pedía a gritos el Mediterráneo. Y justo la jugada que nadie quería
que llegara, llegó. Parecida nuevamente a la de Las Palmas. Falta
de entendimiento entre Chumi y Fernando, el balón queda muerto a
los pies de Arnaiz que sin portero, sin nadie que le molestara
y con toda la portería para él, chuta fuera a cinco metros de la línea de gol.
El Almería se había librado, tenía una vida extra que debía de
aprovechar sí o sí. Si el Leganés en vez de estar tercero por
la cola estuviera donde por potencial le corresponde, a buen seguro que el
empate habría llegado en esa acción.
Cuatro minutos de añadido, con Pozo de lateral izquierdo
y Akieme de extremo después de que se le subieran los gemelos
en una cabalgada. Por fortuna para los rojiblancos, Appiah iba
a cerrar el partido. No con un gol, puesto que el Almería no
tiró a puerta en toda la segunda parte, sino con un amago de sprint, que le iba
a costar la roja a Sergio. Ahí murió un Leganés muy
digno, que puso en claras complicaciones al líder, a un Almería que
sumó tres puntos de oro que en temporadas anteriores se le escapaban siempre.
¿Será un presagio que este año sí? Para conseguirlo, mejor no tentar a la
suerte como en la noche de este viernes.
Ficha técnica
Almería: Fernando, Nieto, Akieme, Babic, Chumi, De la Hoz, Samú, Arnau (Curro,
67'), Portillo (Apppiah, 77'), Lazo (Pozo, 55') y Sadiq (Sousa, 77').
Leganés: Villar, Palencia, Bruno, González, Gaku, Arnaiz (Juan Muñoz, 87'),
Randjelovic, Eraso (Mario, 87'), Perea (Cisse, 73'), Javi Hernández y Vico
(Naim, 64').
Árbitro: Galech Apezteguía (comité navarro). Estuvo asistido en el VAR por
Areces Franco (comité asturiano). Amonestó a Randjelovic, Akieme. Rojas: Sergio
(92').
Gol: 1-0 Portillo (30').
Incidencias: Partido de la decimotercerna jornada del Campeonato Nacional de la
Liga SmartBank disputado en el Estadio de los Juegos Mediterráneos. 8.867
espectadores.
Victoria del Almeria en casa ante el Leganés y que le permite coger una
pequeña ventaja respecto a sus seguidores inmediato. El delantero, Juan
Villar, poco a poco v mejorando de su lesión en el hombro.
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