Almeria 3-1 R. Sociedad B
Antes del festejo hubo que sufrir de lo lindo porque la
Real Sociedad B estuvo muy cerca del 1-2 por mor de los despistes defensivos
rojiblancos, traducidos en regalos de la zaga local en forma de malos despejes
y cesiones temerarias al portero. Los reajustes efectuados desde el banquillo
en la segunda mitad mejoraron el tono del equipo y la posterior reacción
facilitaba la victoria y recuperar el liderato de Segunda.
Temía Rubi en la previa del choque ante el Sanse que su equipo siguiera
espeso en la generación de ocasiones de gol y llevaba razón. Porque
más allá del sorpresivo tanto de Lazo a los cuatro minutos de juego, lo cierto
es que al Almería le costó Dios y ayuda crear peligro en la meta de Ayesa
durante toda la primera mitad. El gol fue fruto de un chispazo, de una buena conexión
entre Lazo y Sadiq dentro del área, donde el nigeriano arrastró a tres
defensores realistas y, cuando parecía rodeado sin escapatoria, sacaba un pase
atrás para que el gaditano fusilase a la red.
Decía Rubi también en la previa que no temía por el balance
defensivo de los suyos porque a los rivales les estaba costando
trabajo crearles peligro. Y llevaba razón. Pero en la ecuación no incluía los errores
propios no forzados, el principal problema de los rojiblancos de un tiempo
a esta parte. Hablamos de errores no forzados, recurriendo a un símil
tenístico, porque ni siquiera requirieron de una presión asfixiante por parte
del contrario para originarlos.
El primero, que costó el tanto del empate donostiarra, vino a raíz de
un doble despeje mal ejecutado. Primero por Carriço,
que estrenaba titularidad en el eje de la zaga, y después por Lazo,
quien en su afán de iniciar el contragolpe al borde del área propia con un
pase, lo que propició fue un regalo a la altura del punto de penalti que
Magunazelaia no desperdiciaba para restablecer la igualada en el
marcador. Muchos se acordaron entonces de la acción que supuso la
derrota hace una semana en Eibar, cuando un despeje de cabeza centrado de
Pozo facilitaba la volea al borde del área de Stoichkov para batir a
Fernando.
A los pocos minutos, otro fallo no forzado a punto estaba de
propiciar el 1-2. Esta vez vino motivado por una salida a destiempo
de Fernando fuera del área. El mal cálculo espacio-temporal del meta
murciano provocó que el atacante vasco llegase antes al esférico, acción
abortada en última instancia por una salvada milagrosa de Nieto,
metiendo el pie para rebañar el balón cuando Martín se disponía a empalmar la
bola hacia portería. El portero tuvo la sangre fría de retirar el pie a tiempo
para evitar la consiguiente expulsión.
En una primera mitad gris a nivel ofensivo, brillaron dos zagueros.
El propio Nieto, muy atento en las coberturas defensivas y bastante
dinámico en la incorporación al ataque, y Babic, que gana confianza
conforme avanzan las jornadas e incrementa su atrevimiento a sacar el balón
jugado desde atrás, incluso rebasando líneas contrarias si la situación lo
demanda.
Lejos de cortarse, la hemorragia de regalos al contrario prosiguió
tras la reanudación cuando Carriço, mostrando un temerario exceso de
confianza, realizaba una comprometida cesión atrás para Fernando, quien
agobiado por la presión de Magunazelaia despejaba de forma defectuosa a la
posición de Djouahra, que con la portería vacía no acertó a dar en la
diana.
La respuesta rojiblanca llegó en un centro medido de Portillo al área
pequeña para el remate a las nubes de Sadiq cuando se quedaba
solo delante del portero tras realizar el control, quizá pensando haber
incurrido en una inexistente posición de fuera de juego.
La Real B, con la unidad B sobre el campo y un estilo de juego muy marcado
por Xabi Alonso sacando siempre el balón con criterio desde atrás y con un
generoso esfuerzo físico para tapar los espacios, maniató durante
grandes fases del encuentro a los rojiblancos, impotentes e inoperantes para
generar fútbol fluido, en el que la media se veía incapaz de conectar
con la delantera con asiduidad.
Viendo que el árbol no se movía, Rubi intentó agitarlo con un
triple cambio desde el banquillo, dando entrada a Puigmal, Appiah e Iván
Martos (este último por un lesionado Babic) con los que quemaba naves tras
haber incorporado anteriormente a Pozo y Juan Villar. Dos de ellos iban a ser
protagonistas en la acción del 2-1.
La iniciaba Akieme con un robo en la línea de medios, dejando la pelota a
Juan Villar para que arrancase una rápida transición con pase a Appiah
y asistencia final del inglés al espacio para que Sadiq ejecutase en
el arte que mejor domina, el de aprovechar el hueco y no perdonar, sumando su
séptimo tanto en lo que va de competición.
En la recta final del partido Xabi Alonso se vio obligado a arriesgar más
de lo previsto y en el contexto de buscar de nuevo el empate el Almería
lograba sentenciar en una acción que nacía en una recuperación de Puigmal,
que tocaba para Villar y este de primeras a su vez para Sadiq, quien ya dentro
del área asistía (cuarta del nigeriano en lo que va de curso) para la llegada
de Pozo al segundo palo, empujando el sevillano a la red libre de marca el 3-1.
A Sadiq, ya en el 95', le quedaban fuerzas para sacar de cabeza bajo palos el
3-2 en un buen cabezazo de Martón, con Fernando ya batido.
Lástima las lesiones de Babic y Juan Villar. El onubense acabó
el partido en el hospital con el hombro desencajado y es baja segura de cara al
domingo ante el Mirandés. Está por ver el alcance de las dolencias del central
serbio, que seguramente descanse en Anduva.
Ficha Técnica
UD Almería: Fernando; Nieto, Akieme, Carriço, Babic (Iván Martos, 72'); De la Hoz
(c), Samú Costa (Puigmal, 72'), Curro Sánchez (Juan Villar, 59'); Portillo
(Appiah, 72'), Lazo (Pozo, 67') y Sadiq.
Real Sociedad B: Ayesa; Blasco, Arambarri, Romero, González de Zárate; Olasagasti, López
(c) (Aldasoro, 65'), Pokorny (Martón, 84'); Martín (Alkain, 78'), Magunazelaia
(Sangalli, 84') y Djouahra (Karrikaburu, 78').
Goles: 1-0 (4'): Lazo, a pase de Sadiq. 1-1 (20'): Magunazelaia aprovecha
un mal despeje de Lazo. 2-1 (74'): Sadiq, a pase
de Appiah. 3-1 (87'): Pozo, a pase de Sadiq.
Árbitro: Iglesias Villanueva (gallego). Sánchez López en el VAR. Sin
amonestados.
Incidencias: Partido correspondiente a la 11ª jornada de la Liga Smartbank disputado
en el Estadio de los Juegos Mediterráneos ante 7.697 espectadores. El filial
realista vistió de granate. Se guardó un minuto de silencio por el reciente
fallecimiento de varios abonados del Almería.
Victoria del Almeria en casa ante el filial donostiarra donde lo pasó mal,
sobre todo en la primera mitad y en la segunda con los cambios el equipo
terminó ganando. El delantero, Juan Villar, saltó al terreno de juego a
falta de media hora y fue un auténtico revulsivo interviniendo en los dos goles
y a punto de meter otro. Lástima la lesión en el hombro que le tendrá apartado
de los terrenos de juego un tiempo.
Antes del festejo hubo que sufrir de lo lindo porque la
Real Sociedad B estuvo muy cerca del 1-2 por mor de los despistes defensivos
rojiblancos, traducidos en regalos de la zaga local en forma de malos despejes
y cesiones temerarias al portero. Los reajustes efectuados desde el banquillo
en la segunda mitad mejoraron el tono del equipo y la posterior reacción
facilitaba la victoria y recuperar el liderato de Segunda.
Temía Rubi en la previa del choque ante el Sanse que su equipo siguiera
espeso en la generación de ocasiones de gol y llevaba razón. Porque
más allá del sorpresivo tanto de Lazo a los cuatro minutos de juego, lo cierto
es que al Almería le costó Dios y ayuda crear peligro en la meta de Ayesa
durante toda la primera mitad. El gol fue fruto de un chispazo, de una buena conexión
entre Lazo y Sadiq dentro del área, donde el nigeriano arrastró a tres
defensores realistas y, cuando parecía rodeado sin escapatoria, sacaba un pase
atrás para que el gaditano fusilase a la red.
Decía Rubi también en la previa que no temía por el balance
defensivo de los suyos porque a los rivales les estaba costando
trabajo crearles peligro. Y llevaba razón. Pero en la ecuación no incluía los errores
propios no forzados, el principal problema de los rojiblancos de un tiempo
a esta parte. Hablamos de errores no forzados, recurriendo a un símil
tenístico, porque ni siquiera requirieron de una presión asfixiante por parte
del contrario para originarlos.
El primero, que costó el tanto del empate donostiarra, vino a raíz de
un doble despeje mal ejecutado. Primero por Carriço,
que estrenaba titularidad en el eje de la zaga, y después por Lazo,
quien en su afán de iniciar el contragolpe al borde del área propia con un
pase, lo que propició fue un regalo a la altura del punto de penalti que
Magunazelaia no desperdiciaba para restablecer la igualada en el
marcador. Muchos se acordaron entonces de la acción que supuso la
derrota hace una semana en Eibar, cuando un despeje de cabeza centrado de
Pozo facilitaba la volea al borde del área de Stoichkov para batir a
Fernando.
A los pocos minutos, otro fallo no forzado a punto estaba de
propiciar el 1-2. Esta vez vino motivado por una salida a destiempo
de Fernando fuera del área. El mal cálculo espacio-temporal del meta
murciano provocó que el atacante vasco llegase antes al esférico, acción
abortada en última instancia por una salvada milagrosa de Nieto,
metiendo el pie para rebañar el balón cuando Martín se disponía a empalmar la
bola hacia portería. El portero tuvo la sangre fría de retirar el pie a tiempo
para evitar la consiguiente expulsión.
En una primera mitad gris a nivel ofensivo, brillaron dos zagueros.
El propio Nieto, muy atento en las coberturas defensivas y bastante
dinámico en la incorporación al ataque, y Babic, que gana confianza
conforme avanzan las jornadas e incrementa su atrevimiento a sacar el balón
jugado desde atrás, incluso rebasando líneas contrarias si la situación lo
demanda.
Lejos de cortarse, la hemorragia de regalos al contrario prosiguió
tras la reanudación cuando Carriço, mostrando un temerario exceso de
confianza, realizaba una comprometida cesión atrás para Fernando, quien
agobiado por la presión de Magunazelaia despejaba de forma defectuosa a la
posición de Djouahra, que con la portería vacía no acertó a dar en la
diana.
La respuesta rojiblanca llegó en un centro medido de Portillo al área
pequeña para el remate a las nubes de Sadiq cuando se quedaba
solo delante del portero tras realizar el control, quizá pensando haber
incurrido en una inexistente posición de fuera de juego.
La Real B, con la unidad B sobre el campo y un estilo de juego muy marcado
por Xabi Alonso sacando siempre el balón con criterio desde atrás y con un
generoso esfuerzo físico para tapar los espacios, maniató durante
grandes fases del encuentro a los rojiblancos, impotentes e inoperantes para
generar fútbol fluido, en el que la media se veía incapaz de conectar
con la delantera con asiduidad.
Viendo que el árbol no se movía, Rubi intentó agitarlo con un
triple cambio desde el banquillo, dando entrada a Puigmal, Appiah e Iván
Martos (este último por un lesionado Babic) con los que quemaba naves tras
haber incorporado anteriormente a Pozo y Juan Villar. Dos de ellos iban a ser
protagonistas en la acción del 2-1.
La iniciaba Akieme con un robo en la línea de medios, dejando la pelota a
Juan Villar para que arrancase una rápida transición con pase a Appiah
y asistencia final del inglés al espacio para que Sadiq ejecutase en
el arte que mejor domina, el de aprovechar el hueco y no perdonar, sumando su
séptimo tanto en lo que va de competición.
En la recta final del partido Xabi Alonso se vio obligado a arriesgar más
de lo previsto y en el contexto de buscar de nuevo el empate el Almería
lograba sentenciar en una acción que nacía en una recuperación de Puigmal,
que tocaba para Villar y este de primeras a su vez para Sadiq, quien ya dentro
del área asistía (cuarta del nigeriano en lo que va de curso) para la llegada
de Pozo al segundo palo, empujando el sevillano a la red libre de marca el 3-1.
A Sadiq, ya en el 95', le quedaban fuerzas para sacar de cabeza bajo palos el
3-2 en un buen cabezazo de Martón, con Fernando ya batido.
Lástima las lesiones de Babic y Juan Villar. El onubense acabó
el partido en el hospital con el hombro desencajado y es baja segura de cara al
domingo ante el Mirandés. Está por ver el alcance de las dolencias del central
serbio, que seguramente descanse en Anduva.
Ficha Técnica
UD Almería: Fernando; Nieto, Akieme, Carriço, Babic (Iván Martos, 72'); De la Hoz
(c), Samú Costa (Puigmal, 72'), Curro Sánchez (Juan Villar, 59'); Portillo
(Appiah, 72'), Lazo (Pozo, 67') y Sadiq.
Real Sociedad B: Ayesa; Blasco, Arambarri, Romero, González de Zárate; Olasagasti, López
(c) (Aldasoro, 65'), Pokorny (Martón, 84'); Martín (Alkain, 78'), Magunazelaia
(Sangalli, 84') y Djouahra (Karrikaburu, 78').
Goles: 1-0 (4'): Lazo, a pase de Sadiq. 1-1 (20'): Magunazelaia aprovecha
un mal despeje de Lazo. 2-1 (74'): Sadiq, a pase
de Appiah. 3-1 (87'): Pozo, a pase de Sadiq.
Árbitro: Iglesias Villanueva (gallego). Sánchez López en el VAR. Sin
amonestados.
Incidencias: Partido correspondiente a la 11ª jornada de la Liga Smartbank disputado
en el Estadio de los Juegos Mediterráneos ante 7.697 espectadores. El filial
realista vistió de granate. Se guardó un minuto de silencio por el reciente
fallecimiento de varios abonados del Almería.
Victoria del Almeria en casa ante el filial donostiarra donde lo pasó mal,
sobre todo en la primera mitad y en la segunda con los cambios el equipo
terminó ganando. El delantero, Juan Villar, saltó al terreno de juego a
falta de media hora y fue un auténtico revulsivo interviniendo en los dos goles
y a punto de meter otro. Lástima la lesión en el hombro que le tendrá apartado
de los terrenos de juego un tiempo.

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