Almeria 2-1 R. Oviedo
Primer día de Feria, el Almería jugando enfrente del
Recinto Ferial, público en las gradas y
en los cacharricos... Con todas las limitaciones del mundo, pero poco a poco la
vida se va pareciendo a lo que tanto extrañamos. Y lo que también se echa de
menos [mucho menos importante que el fin de la pandemia, pero a nadie le
desagrada un dulce] es volver a ver al Almería en Primera
División. De momento, el partido ante el Oviedo lo arrancó como
líder deseoso de darle continuidad a la buena imagen mostrada
en Cartagena.
Así lo pensaba Rubi, que apostó por un once similar, con la
única novedad de Nieto en el lateral derecho. Buñuel no
estuvo muy certero a la hora de cerrar su banda en tierras murcianas y el
técnico apostó por un exovetense para
el choque. Sorprendía, además, la segunda suplencia seguida de Maras,
que cuenta con ofertas de Primera. El
club busca en el mercado un fichaje para fortalecer la zaga y posiblemente haga
falta un segundo si el serbio es traspasado.
Pitido inicial y el Mediterráneo que volvía a vibrar tanto
tiempo después. 4.100 espectadores, una entrada de los años de Segunda B, pero
que en esta situación pandémica es gloria bendita para los rojiblancos. No fue
de la afición, pero sí que es verdad que su empuje puso a nervioso a Jimmy,
para que controlara mal y Sadiq le pusiera un balón de gol a
Lazo. Papeles cambiados con respecto a Cartagena, pero mismo final:
balón a las mallas con un trallazo del gaditano y 1-0 a los 5 minutos. El Mediterráneo vibraba,
vaya que si vibraba.
Con confianza, el Almería ahora mismo es un torbellino. A
diferencia de otros conceptos tácticos, el de Rubi es tener el
balón para ser verticales y eso genera jugadas y, por tanto, miedo al rival,
aunque también espacios a sus espaldas. Ahora mismo el equipo es muy solidario
y da pocas opciones al contrincante, aunque en las jugadas de estrategia en
contra está fallando. En Cartagena ocurrió y el Obeng iba
a empatar después de que el exrojiblanco David Costas ganara
un saque de esquina en el segundo palo. Lástima desperdiciar tan pronto la
ventaja.
El marcador se igualó y el choque también. El Almería proponía
más, pero el Oviedo también contraatacaba con peligro. La
tuvo Akieme, pero se lució Femenía en el 34'. A
las puertas del descanso, Sadiq remataba a gol un centro
de Lazo, pero el colegiado lo anulaba por un agarrón 'light'. ¡Qué
rigurosos son los colegiados con los delanteros y qué poco con los defensas! El
que no había manera de anular era el de Robertone, que está
haciendo un comienzo de campaña sensacional.
Después de una última jugada sensacional de los rojiblancos, que no
tuvieron prisa en montar el ataque pese a que quedaban segundos para el
descanso, otra buena presión tras pérdida deja el balón en el área de Femenías y
el argentino lo recoge para sacarse un gran derechazo y poner el 2-1. El Mediterráneo volvía
a vibrar. Y a disfrutar, el Almería estaba jugando un gran
partido y se iba al descanso en ventaja.
No hubo paso atrás al comenzar la segunda parte. La filosofía de Rubi es
la misma con el marcador a favor o en contra. Lo cierto es que la buena presión
rojiblanca permite tener al rival a raya, pero exige un nivel de concentración
y físico increíble, que siempre es más sencillo de lograr con el marcador a
favor. El Oviedo seguía igual, esperando unas contras que
podían llegar porque los centrales almerienses jugaban avanzados y pisaban
constantemente el terreno de juego rival. Ziganda metió
pólvora en el terreno de juego y, poco a poco, el juego se fue volcando sobre
la meta de Fernando, sin demasiado peligro todo es cierto.
Rubi pedía no meterse en la cueva. El Almería había
perdido el balón y aunque tuvo alguna contra para haber sentenciado, con Ramazani como
protagonista, ya no dominaba ni le duraba el balón. Entraba el partido en fase
peligrosa, los rojiblancos no estaban cómodos y no estaban cerca de sentenciar
con el tercer tanto. No era un gran agobio, no se estaba comiendo el Oviedo a
los almerienses, pero tener el balón cerca de la portería propia siempre te
hace dudar. A los 82' llegó la contra que el Almería deseaba,
la que podía decantar el encuentro, pero Sadiq no estuvo
generoso con Arnau, que entraba solo, y Femenía le
detuvo el disparo al africano. Fue buena la acción, no fue la típica que chuta
sin sentido Sadiq, pero Arnau estaba en mejor
disposición para haber marcado.
Quedaba esperar al cartelón del cuarto árbitro. Con De la Hoz y
Arnau, había mejorado el conjunto rojiblanco en la medular, había
controlado el arreón carbayón, por lo que ahora tocaba saber sufrir con los
balones colgados por el Oviedo. Antes, Sadiq vio
cómo le anulaban, ahora muy claramente, un segundo tanto por fuera de juego.
Era el primero del descuento, todavía había cuatro más que aguantar. Pero
el Almería lo hizo bien, francamente bien. Tenía el partido en
su mano y si bien en las últimas temporadas cometía errores impropios de un
aspirante al ascenso, parece haber cambiado la tónica. Seis de seis, los
de Rubi que rubrican sus buenas sensaciones y que van a vivir
la Feria en lo más alto de la tabla.
Ficha técnica
Almería: Fernando, Nieto, Akieme, Chumi, Martos, Robertone (Arnau, 79'),
Samú, Curro (De la Hoz, 79'), Ramazani (Appiah, 88'), Lazo y Sadiq.
Oviedo: Femenías, Costas, Mier (Matheus, 67') Viti (Bastón, 58'), Sangalli
(Jirka, 75'), Borja (Montiel, 67'), Calvo, Jimmy, Obeng (Alex, 75'), Pierre y
Lucas.
Árbitro: Hernández Maeso, del comité extremeño. Estuvo auxiliado en las bandas por
González Narváez y Granel Peiró, de los comités extremeño y aragonés. En el VAR
estuvo Ocón Arráiz, del comité riojano. Amarillas: Samú, Calvo, Mier.
Goles: 1-0 Lazo (5'). 1-1 Obeng (15'). 2-1 Robertone (45+2).
Incidencias: Partido de la segunda jornada del Campeonato Nacional de la Liga
SmartBank disputado en el Estadio de los Juegos Mediterráneos ante 4.100
espectadores.
Nueva victoria del Almeria, esta vez en casa ante el R. Oviedo, que lleva
pleno dos de dos y transmitiendo buenas sensaciones. El delantero onubense, Juan
Villar, sigue su proceso de recuperación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario