Girona 3-0 Almeria
Ni corto, ni cortijo. El Almería ha pasado en apenas tres años de luchar
por eludir el descenso en el Anxo Carro de Lugo (tal día como hoy de 2018 Fran
Fernández firmaba la gesta) a encadenar sendos play-off por subir a Primera,
ambos ante el Girona, algo que hasta ahora solo había hecho una vez en su
historia, cuando subió en 2013 de la mano de Javi Gracia. Muy poco
margen de tiempo para asimilar la revolución que trajo consigo Turki Al-Sheikh,
escaso margen para digerir tantos cambios y madurar por el camino.
Esos tres años de la sima a la cima pueden explicar el estado de
sobreexcitación que bloquea a este Almería, un equipo tal vez excesivamente
joven para según qué retos y definitivamente blando en la faceta
defensiva, con errores de bulto que se han multiplicado una jornada sí y
otra también y que en una promoción son mortales de necesidad.
Francisco era consciente y supo explotarlo desde el minuto uno en
Monilivi. El técnico almeriense conocía desde el domingo el once que
Rubi le opondría, tal vez con la duda del concurso de Samú o De la Hoz
(despejada en favor del segundo), pero pudo trabajar sobre sus puntos flacos
sin temor a errar la apuesta. Tanto es así que el primer balón parado que
dispuso no lo desaprovechó.
Gumbau botó una falta cerca de la frontal por mano previa de Morlanes
tocándola al primer palo, a esa zona de conflicto donde el portero no acaba de
decidirse a salir y la defensa pierde la marca ante la avalancha de jugadores
rivales que atacan el espacio para rematar. Maras se despistó más de la
cuenta y dejó que Bárcenas se internase para tocar de cabeza y desviar
lo justo, evitando que Makaridze, aunque llegó a tocar el esférico, pudiera
desviarlo.
La primera en la frente a los dos minutos de juego y casi sin tiempo para
sacar de centro iba a caer el segundo torta, nacida nuevamente a balón parado.
Esta vez en un aparentemente inofensivo saque de banda que
prolongaba de cabeza Sylla para que Bárcenas corriera la banda y se la
devolviese al senegalés que, apurando la línea de fondo, asistía atrás sobre la
llegada por el costado contrario de Yan Couto, quien solo tuvo que empujarla a
la red tirando de manual.
Los dos ganchos de púgil experimentado dejaron al novel Almería
desubicado en el campo, aturdido ante un escenario que no imaginaba, con
los 1.500 hinchas gerundenses regocijándose de poder vivir nuevamente ese
espectáculo en las gradas y clamando por el tercero, que pudo llegar nuevamente
a través de Yan Couto tras una pared con Bárcenas en la frontal que derivó en
un mano a mano ante Makaridze, si bien el meta georgiano lograba desbaratarlo
metiendo el pie in extremis.
A esas alturas el Almería estaba ya completamente cortocircuitado,
sin una hoja de ruta definida (salvo los balones a Sadiq para que el nigeriano
hiciera la guerra por su cuenta) a sabiendas de que había saltado por
los aires el plan de juego inicial con los dos goles encajados en
apenas cinco minutos.
El Girona ocupaba mucho mejor los espacios, en particular
acumulando jugadores en la zona ancha, donde doblegaba claramente la tímida
oposición de Carvalho, Morlanes o De la Hoz. La sensación era de tal impotencia
que los indálicos parecían pedir a gritos el tiempo de descanso para poder
reorganizarse teniendo todavía 40 minutos por delante.
La primera mitad dejó una buena noticia, que hacerlo peor era harto
complicado en la segunda. La esperada reacción rojiblanca, no obstante,
tampoco se produjo en el segundo acto, pese a los cambios introducidos por
Rubi, retirando a unos desafortunados Maras y Carvalho para dar entrada a Samú
y Aketxe con la intención de tener más presencia en la medular, retrasando a De
la Hoz a la posición de central.
El club había promocionado en redes sociales el hashtag #VamosConTodo para
empujar en la eliminatoria de ascenso. Aunque a la hora de la verdad
sobre el verde solo unos pocos lo dieron todo. Entre ellos cabe citarse a
Ramazani, siempre desequilibrante por su costado, que a los 60 minutos puso un
buen pase al segundo palo que Lazo no supo rematar con la portería vacía y que
bien pudo cambiar el decorado del partido ante un Girona mucho más conservador
para mantener la renta cosechada.
El siguiente movimiento fue introducir a Corpas para intentar reducir
diferencias y mientras el bañusco pisaba el césped caía el tercero, de nuevo
originado a balón parado. Esta vez para tirarse de los pelos porque
nació en las botas del meta Juan Carlos con un saque en largo de portería prolongado
de cabeza por Sylla sobre la posición de Bárcenas. El panameño se la devolvía
de primeras al senegalés que, sin que nadie lo persiguiese de forma
inexplicable, pudo plantarse ante Makaridze para batirlo a placer y elevar el
3-0, un gol que fue la guinda al desastre defensivo perpetrado los almerienses.
El Almería jugó sin la actitud ni la aptitud necesaria en
Montilivi teniendo en cuenta que en juego había un ascenso. Eso, unido a la
lección táctica de Francisco sobre Rubi, que todavía desconoce el auténtico
nivel de alguno de sus futbolistas, provoca que en la vuelta haya que apelar a
la heroica para darle la vuelta al marcador. Una misión que se antoja casi
imposible.
Ficha Técnica
Girona: Juan Carlos, Arnau, Franquesa (Bustos, 79'), Bueno, Juanpe (c), Yan
Couto, Cristóforo (Terrats, 79'), Gumbau (Kebe, 64'), Monchu, Yoel Bárcenas
(Aday, 79') y Sylla (Pablo Moreno, 88').
UD Almería: Makaridze, Balliu, Akieme, Chumi, Maras (Samú Costa, 45'), De la Hoz
(c), Morlanes, Carvalho (Aketxe, 45'), Lazo (Corpas, 64'), Ramazani (Juan
Villar, 74') y Sadiq.
Árbitro: Muñiz Ruiz (gallego), asistido en el VAR por el manchego Arcediano
Monescillo. Amonestó a Balliu (27'), Ramazani (30'), Juanpe (52') y Franquesa
(54').
Goles: 1-0 (2'): Bárcenas, de cabeza. 2-0 (5'): Yan
Couto, a pase de Sylla. 3-0 (65'): Sylla, a
pase de Bárcenas.
Incidencias: Partido correspondiente a la ida de la ronda de semifinales en el
play-off por ascender a Primera disputado en el Estadio de Montilivi ante 1.500
espectadores, el aforo permitido por el Gobierno. El Almería vistió con la
indumentaria negra y azul para evitar coincidencia de colores con el
Girona.
Derrota del Almeria en Girona en el partido de ida de la primera
eliminatoria del play off de ascenso por tres a cero que pone cuesta arriba el
partido de vuelta. El delantero, Juan Villar, jugó el último cuarto de partido
y creo peligro por su banda.
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