martes, 8 de junio de 2021

PLAY OFF ASCENSO A 1ª DIVISIN. 1ª ELIMINATORIA. VUELTA

 Almeria 0-0 Girona

Para remontar había que creer y la afición creía. Después de la decepción tremenda del pasado miércoles, fueron muchos los hinchas rojiblancos [tuviesen entrada o no] que acudieron a la puerta del Estadio de los Juegos Mediterráneos para animar a los jugadores a dar el primer paso hacia la machada. Las cara de los futbolistas, por contra, no transmitían esa misma sensación.

La cara de muchos también fue curiosa al ver el once por el que apostó Rubi. El míster ya había avisado que habría variantes y deslizó que veía en la mirada de sus futbolistas cómo estaban de moral [se vio en la llegada, como comentábamos unas líneas más arriba]. Pues bien, el catalán hizo una mezcla de los que ganaron en Gijón en la última jornada de la liga regular y dos pesos pesados: Morlanes y Sadiq. El resto, gente de confianza o apuesta directa de Rubi. Puerta grande o enfermería, no quedaba otra.

La verdad es que era día para ir, ir y seguir yendo al ataque y confiar en la defensa, lo peor del AlmeríaFe, no quedaba otra porque a través de la razón o el sentido común no se cimentaba la remontada. Incluso desde la fe parecía complicadísimo, pero ¿y si a Rubi le salía bien su once kamikaze? Las remontadas del Madrid de Juanito, la del Deportivo ante el Milán, el Barça ante el PSG, el resultado del último ascenso rojiblanco, precisamente el Girona de Rubi como rival... La gente se había ilusionado, no era justo como mínimo no intentarlo, sobre todo el día que el Mediterráneo volvía a acoger público. Curiosamente, el último partido en directo que vio la afición acabó con un 4-0. ¿Y si...?

En los dos primeros minutos, el Girona ya había tenido tres. Sylla solo ante Fernando y, en el saque de esquina, centro chut de Bárcenas que vuelve a sacar el meta. No era la salida esperaba, se notaba más tensión rojiblanca en la grada que sobre el césped. Pasados los primeros diez minutos, el Almería comenzó a hacer lo que tuvo que hacer en la ida para desactivar la presión catalana: balón largo a la carrera de Sadiq y los desmarques de los atacantes. La dinámica cambió, Villar tuvo el primero pero no estuvo rápido para controlar y chutar. Ahora sí le estaba encontrando Rubi las cosquillas a Francisco, el Almería estaba encontrando los espacios en la defensa visitante y nuevamente Villar pudo ver portería, pero se quedó sin ángulo tras regatear a Juan Carlos.

Momento desaprovechado

Pasada la media hora, podía llegar el gol para cualquiera. Los rojiblancos estaban siendo verticales como nunca y notaban la precipitación, lo que provocó varias pérdidas y contras peligrosas de los visitantes. Pintaba a que en este final de la primera parte era el momento del Almería: o caía ahora el primero o sanseacabó. Los rojiblancos estaban poniendo lo necesario para merecer mejor suerte, pero en el área de Juan Carlos no estaban siendo certeros, faltaba la contundencia que otros días se echaba de menos atrás. Pero nada, al descanso con 0-0 en el marcador. Si al comenzar el partido estaba en chino, ahora en hebreo.

Cuatro cambios de golpe para la segunda parte, con un esquema mucho más ofensivo. El plan de partido de Rubi posiblemente pasaba por irse al descanso en ventaja y jugarse el todo por el todo en la segunda parte. Faltaron milímetros para ello, un cabezazo de Samú Costa nada más sacar de centro a punto estuvo de ser el 1-0, pero Juan Carlos detuvo el cuero sobre la misma línea de gol. Además de la dificultad de la hazaña, la suerte tampoco estaba del lado rojiblanco. Las remontadas también necesitan de la diosa fortuna. 

Quedaba media hora, por lo menos el Almería merecía el gol del honor. La afición se merecía una despedida de la temporada por lo menos con sabor dulce. Pero iba a ser que no, Lazo tuvo la cuarta ocasión del partido, muy clara, pero ni a puerta. Había que hacer tres goles y sólo se chutó una vez entre palos. A una plantilla como ésta, se le pide algo más que buena voluntad y haber vivido toda una segunda vuelta de las rentas pasadas. Pero como el club se empeñó en meter a los futbolistas en una burburja, en la que no podían ni hablar con la prensa, al final uno se acomoda y no da lo mejor de sí si no ve crítica a su alrededor.  

Final de la temporada. Segundo proyecto estéril de Turki con el Almería. Muchas conclusiones que sacar, muchas críticas que hacer y, sobre todo, estrellarse dos veces en el mismo lugar deja una moraleja bien clara: más futbolistas conocedores de la categoría y menos fichajes estrambóticos. Si Rubi va a ser la piedra angular, mejor que la plantilla se adapte a él que él se tenga que adaptar a la plantilla.

Ficha técnica

Almería: Fernando, Buñuel (Balliu, 45'), Centelles (Akieme, 45'), Chumi, Ivanildo, Samú (Lazo, 70'), Morlanes, Ramazani, Aketxe (Robertone, 45'), Villar (Corpas, 45') y Sadiq.

Girona: Juan Carlos, Franquesa (Luna, 80'), Cristóforo (Kebé, 54'), Monchu, Juanpe, Couto (Aday, 80'), Sylla, Bueno, Yoel (Bustos, 68') Gumbau (Terrats, 54') y Arnau.

Árbitro: Ortiz Arias, del comité madrileño. Santiago Sacristán y Seoanén Álvarez, de los comités madrileño y valenciano respectivamente. En el VAR estuvo Prieto Iglesias, del comité navarro. Amarillas: Ivanildo, Buñuel, Robertone, Samú, Sadiq.

Incidencias: Partido de vuelta de las semifinales del play off de ascenso a Primera División, disputado en el Estadio de los Juegos Mediterráneos ante 1.500 espectadores.

No pudo ser. El Almeria lo intentó y tuvo varias ocasiones en la primera mitad pero no tuvieron al fortuna del gol. La eliminatoria se perdió en Montilivi. El delantero onubense, Juan Villar, jugó de titular y en la primera mitad fue el que más peligro creó.

viernes, 4 de junio de 2021

PLAY OFF DE ASCENSO A 1ª DIVISION. 1ªELIMINATORIA. PARTIDO DE IDA

 Girona 3-0 Almeria

Ni corto, ni cortijo. El Almería ha pasado en apenas tres años de luchar por eludir el descenso en el Anxo Carro de Lugo (tal día como hoy de 2018 Fran Fernández firmaba la gesta) a encadenar sendos play-off por subir a Primera, ambos ante el Girona, algo que hasta ahora solo había hecho una vez en su historia, cuando subió en 2013 de la mano de Javi Gracia. Muy poco margen de tiempo para asimilar la revolución que trajo consigo Turki Al-Sheikh, escaso margen para digerir tantos cambios y madurar por el camino. 

Esos tres años de la sima a la cima pueden explicar el estado de sobreexcitación que bloquea a este Almería, un equipo tal vez excesivamente joven para según qué retos y definitivamente blando en la faceta defensiva, con errores de bulto que se han multiplicado una jornada sí y otra también y que en una promoción son mortales de necesidad.

Francisco era consciente y supo explotarlo desde el minuto uno en Monilivi. El técnico almeriense conocía desde el domingo el once que Rubi le opondría, tal vez con la duda del concurso de Samú o De la Hoz (despejada en favor del segundo), pero pudo trabajar sobre sus puntos flacos sin temor a errar la apuesta. Tanto es así que el primer balón parado que dispuso no lo desaprovechó.

Gumbau botó una falta cerca de la frontal por mano previa de Morlanes tocándola al primer palo, a esa zona de conflicto donde el portero no acaba de decidirse a salir y la defensa pierde la marca ante la avalancha de jugadores rivales que atacan el espacio para rematar. Maras se despistó más de la cuenta y dejó que Bárcenas se internase para tocar de cabeza y desviar lo justo, evitando que Makaridze, aunque llegó a tocar el esférico, pudiera desviarlo.

La primera en la frente a los dos minutos de juego y casi sin tiempo para sacar de centro iba a caer el segundo torta, nacida nuevamente a balón parado. Esta vez en un aparentemente inofensivo saque de banda que prolongaba de cabeza Sylla para que Bárcenas corriera la banda y se la devolviese al senegalés que, apurando la línea de fondo, asistía atrás sobre la llegada por el costado contrario de Yan Couto, quien solo tuvo que empujarla a la red tirando de manual. 

Los dos ganchos de púgil experimentado dejaron al novel Almería desubicado en el campo, aturdido ante un escenario que no imaginaba, con los 1.500 hinchas gerundenses regocijándose de poder vivir nuevamente ese espectáculo en las gradas y clamando por el tercero, que pudo llegar nuevamente a través de Yan Couto tras una pared con Bárcenas en la frontal que derivó en un mano a mano ante Makaridze, si bien el meta georgiano lograba desbaratarlo metiendo el pie in extremis. 

A esas alturas el Almería estaba ya completamente cortocircuitado, sin una hoja de ruta definida (salvo los balones a Sadiq para que el nigeriano hiciera la guerra por su cuenta) a sabiendas de que había saltado por los aires el plan de juego inicial con los dos goles encajados en apenas cinco minutos.

El Girona ocupaba mucho mejor los espacios, en particular acumulando jugadores en la zona ancha, donde doblegaba claramente la tímida oposición de Carvalho, Morlanes o De la Hoz. La sensación era de tal impotencia que los indálicos parecían pedir a gritos el tiempo de descanso para poder reorganizarse teniendo todavía 40 minutos por delante.

La primera mitad dejó una buena noticia, que hacerlo peor era harto complicado en la segunda. La esperada reacción rojiblanca, no obstante, tampoco se produjo en el segundo acto, pese a los cambios introducidos por Rubi, retirando a unos desafortunados Maras y Carvalho para dar entrada a Samú y Aketxe con la intención de tener más presencia en la medular, retrasando a De la Hoz a la posición de central.

El club había promocionado en redes sociales el hashtag #VamosConTodo para empujar en la eliminatoria de ascenso. Aunque a la hora de la verdad sobre el verde solo unos pocos lo dieron todo. Entre ellos cabe citarse a Ramazani, siempre desequilibrante por su costado, que a los 60 minutos puso un buen pase al segundo palo que Lazo no supo rematar con la portería vacía y que bien pudo cambiar el decorado del partido ante un Girona mucho más conservador para mantener la renta cosechada. 

El siguiente movimiento fue introducir a Corpas para intentar reducir diferencias y mientras el bañusco pisaba el césped caía el tercero, de nuevo originado a balón parado. Esta vez para tirarse de los pelos porque nació en las botas del meta Juan Carlos con un saque en largo de portería prolongado de cabeza por Sylla sobre la posición de Bárcenas. El panameño se la devolvía de primeras al senegalés que, sin que nadie lo persiguiese de forma inexplicable, pudo plantarse ante Makaridze para batirlo a placer y elevar el 3-0, un gol que fue la guinda al desastre defensivo perpetrado los almerienses.

El Almería jugó sin la actitud ni la aptitud necesaria en Montilivi teniendo en cuenta que en juego había un ascenso. Eso, unido a la lección táctica de Francisco sobre Rubi, que todavía desconoce el auténtico nivel de alguno de sus futbolistas, provoca que en la vuelta haya que apelar a la heroica para darle la vuelta al marcador. Una misión que se antoja casi imposible. 

Ficha Técnica

Girona: Juan Carlos, Arnau, Franquesa (Bustos, 79'), Bueno, Juanpe (c), Yan Couto, Cristóforo (Terrats, 79'), Gumbau (Kebe, 64'), Monchu, Yoel Bárcenas (Aday, 79') y Sylla (Pablo Moreno, 88'). 

UD Almería: Makaridze, Balliu, Akieme, Chumi, Maras (Samú Costa, 45'), De la Hoz (c), Morlanes, Carvalho (Aketxe, 45'), Lazo (Corpas, 64'), Ramazani (Juan Villar, 74') y Sadiq.

Árbitro: Muñiz Ruiz (gallego), asistido en el VAR por el manchego Arcediano Monescillo. Amonestó a Balliu (27'), Ramazani (30'), Juanpe (52') y Franquesa (54').

Goles: 1-0 (2'): Bárcenas, de cabeza. 2-0 (5'): Yan Couto, a pase de Sylla. 3-0 (65'): Sylla, a pase de Bárcenas.

Incidencias: Partido correspondiente a la ida de la ronda de semifinales en el play-off por ascender a Primera disputado en el Estadio de Montilivi ante 1.500 espectadores, el aforo permitido por el Gobierno. El Almería vistió con la indumentaria negra y azul para evitar coincidencia de colores con el Girona. 

Derrota del Almeria en Girona en el partido de ida de la primera eliminatoria del play off de ascenso por tres a cero que pone cuesta arriba el partido de vuelta. El delantero, Juan Villar, jugó el último cuarto de partido y creo peligro por su banda.

CAMPEONATO DE LIGA 2ª DIVISION. JORNADA 42ª

 S. Gijón 0-2 Almeria

Terminaba en El Molinón la liga regular para el Almería y, sin tiempo para el descanso, a mitad de la semana hay que calzarse nuevamente las botas para afrontar la ida de las semifinales de la promoción de ascenso. Por ello, Rubi priorizó dar descanso a sus jugadores titulares a luchar con todo su arsenal por la tercera plaza. El míster sacó un once plagado de suplentes, sin delantero centro nato, que buscara los tres puntos para asegurarse el mejor cruce posible.

 Arriesgado pero posiblemente necesario. Los jugadores de los cuatro equipos que promocionan llegan con la gasolina en la reserva y un día más de descanso es oro puro. Además, sin público en las gradas, el factor cancha no va a ser tan decisivo como años anteriores. Eso sí, al once de Rubi le falta rodaje y eso se coge con los minutos de calidad que dan los partidos. Los rojiblancos no llegan a la promoción con sus mejores sensaciones, pero son cuatro partidos que hay que afrontar como cuatro finales. Y quién sabe si del once presentado en tierras gijonesas algún futbolista apretaba y tiraba abajo la puerta de la titularidad. 

En El Molinón esperaba público en las gradas y un Sporting con el cuchillo entre los dientes. Los gijoneses necesitaban ganar sí o sí y ésa podía ser la mejor arma para los almerienses. Previendo eso, y con un Juan Villar sin ritmo por su larga lesión, Rubi jugó con un falso 9 para apostar por la velocidad y sorprender a la contra. Había que salir concentrado, evitando las típicas concesiones atrás, y explotar los muchos espacios que iba a dejar el conjunto asturiano conforme pasaran los minutos sin no lograban ponerse por delante.

El Sporting no tardó en hacerse con el mando del partido. Con una presión asfixiante, sobre la misma línea del área de Fernando, los gijoneses se hicieron con el balón. A los 6 minutos, Pablo Pérez chutó alto una jugada de estrategia en una falta provocada en la misma frontal por Aketxe, que había perdido el esférico al ser encimado por hasta tres rivales. No fue mala la salida almeriense. Trató de capear el temporal con posesiones largas y templó los ánimos locales. Eso sí, atrás seguía complicándose la vida más de lo necesario.

Aketxe se estaba mostrando mucho en estos primeros 20 minutos, lástima que al vasco le haya faltado continuidad porque su calidad la echa de menos el Almería en la mediapunta. Sin ocasiones claras ante la ausencia de un ariete puro que marcara terreno en el área de Mariño, los rojiblancos controlaban en terreno de juego rival sin remate. No le importaba al Sporting, que no sufría y confiaba en alguna recuperación con el Almería desguarnecido. Llegada la media hora, el Leganés vencía 0-3 en La Romareda por lo que la tercera posición era ya una utopía. ¿Interesaba más jugar la ida o la vuelta en el Mediterráneo previsiblemente ante el Girona? En ésas que marcó el Lugo al Rayo y El Molinón se vino arriba. La segunda parte iba a ser de armas tomar.

Sin cambio de piezas, pero con cambio ilusiones renovadas en los asturianos. De nuevo, para comenzar una ocasión clara de los locales, con un disparo cruzado desde el área pequeña de Djuka. Imprecisión en el Almería a la vuelta de los vestuarios, el equipo había levantado tímidamente el pie del acelerador pero al Sporting le estaban pudiendo los nervios. Tocaban los almerienses, siempre en horizontal y como en la primera parte, sin remate. Precisamente en el primer disparo rojiblanco iba a caer el 0-1. Es lo tiene disparar de vez en cuando, que puedes sorprender.

Akexte rompía el sopor, con la ayuda inestimable de Mariño. Sin nadie a quien centrar, seguía moviendo de forma cansina el equipo de Rubi y el meta local quedó hipnotizado. Sólo así se explica que no fuera capaz de detener el disparo del zurdo, con la diestra, que salió centrado y no demasiado fuerte. Manos de mantequilla del gallego y el Almería se adelantaba, a la par que el Cartagena el marcaba al Girona. El cuarto puesto se iba afianzando a la espera de ver si el Sporting tenía todavía moral para morir matando.

Pero murió regalando. Mismos protagonistas, misma jugada y mismo resultado. Sólo cambiaba que en esta ocasión el remate fue con la zurda de AketxeMariño era ya un manojo de nervios y no fue capaz ni de tocarla tras el bote. Sin demasiado brillo, pero con un partido serio, el 0-2 le permitía a los de Rubi levantar la cabeza y mirar al play off con un prisma muy distinto al de hacía 70 minutos. 

Tocará volver a jugársela con el Girona de Francisco, que vio cortada su racha en Cartagena en el último partido. Curioso que en la última jornada, los catalanes empeores sus sensaciones tras nueve jornadas consecutivas ganando y los almerienses mejoren los suyos, tras una segunda vuelta bastante mala. Si el Almería es capaz de jugar con el orden y con la seriedad que lo hizo en Gijón, las ganas de venganza tras la eliminación de hace un año son el mejor acicate para presentarse en Montilivi este miércoles. De momento dos partidos por delante, que ojalá den paso a otros dos. Rubi parece haber pulsado la tecla necesaria. Suerte.

Ficha técnica

Sporting: Mariño, Rosas, Saúl, Borja López (Valiente, 67'), Babín, Aitor García (Carmona, 89'), Pedro Díaz, Nacho (Cumic, 58'), Gragera (Salvador, 67'), Pablo Pérez (Campuzano, 58') y Djuka.

Almería: Fernando, Buñuel, Centelles, Ivanildo, De la Hoz, Samú, Petrovic, Corpas (Carvalho, 76'), Villaba (Akieme, 87'), Aketxe (Ramazani, 76') y Brian (Sadiq, 87').

Árbitro: Prieto Iglesias, del comité navarro. Estuvo asistido en las bandas por Ortiz Calderón y Granel Peiró, de los comités extremeño y aragonés respectivamente. En el VAR estuvo Gálvez Rascón, del comité madrileño.

Goles: 0-1 (56’) Aketxe. 0-2 (70’) Aketxe

Incidencias: Partido de la cuadrigésimasegunda jornada del Campeonato Nacional de la Liga SmartBank disputado en el Estadio de El Molinón. Hubo 5.000 personas en las gradas.

Victoria del Almeria en Gijón que le perite afrontar el Play off de ascenso con más confianza y moral. El delantero, Juan Villar, ya está recuperado de su lesión.