At. Madrid 2-0 C. At. Osasuna
Ganador por insistencia, ocasiones y
ambición, el Atlético de Madrid sumó una victoria tan indispensable como
revitalizante en la Liga contra Osasuna, sostenido más allá de la hora de juego
por un portero insuperable, Sergio Herrera, pero doblegado entonces por los
goles de Álvaro Morata y Saúl Ñíguez.
Un triunfo convincente, que reflejó una realidad hoy indudable: el Atlético
crece sin duda en los últimos partidos. Aún no tiene la pegada concluyente de
un equipo de su nivel, pero ha dado un paso al frente en su ataque. Lo demostró
contra el Barcelona, lo expuso en Villarreal, lo mostró con el Lokomotiv y lo
confirmó ante Osasuna. También brilla Joao Félix, que jugó un primer tiempo
estupendo.
La pugna por la
Liga sigue muy lejos, pero es un comienzo y un impulso para el futuro a corto
plazo del Atlético, que cerró el sábado dos puntos más cerca del Barcelona, a
seis, a la espera de lo que haga el Real Madrid este domingo en Valencia,
mientras estabiliza la mejoría que ha trazado en sus últimos compromisos.
Su triunfo sólo
pospuso el incontestable portero Sergio Herrera, el muro que sostuvo al Osasuna
o la causa por la que el Atlético no se fue al intermedio con una ventaja que
probablemente merecía por juego y que indiscutiblemente mereció por ocasiones,
pero en todas se cruzó un sensacional guardameta, con paradas de todos los
tipos.
A cada cual
mejor. A Joao Félix hasta en tres oportunidades, alguna de una forma asombrosa,
por ejemplo cuando tocó lo justo para desviar el increíble cabezazo del
futbolista portugués al larguero; a Lemar, a un volea de Saúl, a un trallazo
lejano de Thomas... A todos los frustró con estiradas que mantuvieron vivo al
Osasuna.
Cierto es que
la primera intervención, también magnífica y salvadora, fue de Jan Oblak al
potente tiro de Rubén García, en la interesante, valiente y ambiciosa puesta en
escena del conjunto navarro, pero el resto del primer tiempo fueron de un
enorme Sergio Herrera, con todo el mérito que supone ante un futbolista como
Joao Félix, que desprende talento, desborde e ingenio en cada lance.
El Atlético ha
logrado conectar con su fútbol a ratos en los últimos partidos. Es un plus
incalculable para el ataque rojiblanco, porque Joao transforma cada transición
que pasa por él en una amenaza, cada carrera en una alarma para la defensa
rival, cada último pase en una invitación al gol y cada regate en un síntoma de
caos para el que lo sufre sin más opción que la falta inmediata.
Ni siquiera la
fricción es un obstáculo para un joven del que no hay duda de su futuro ni
tampoco debería haberla en la actualidad. El desgaste apagó su destreza en el
segundo tiempo, pero de su presente surge un Atlético que ataca mucho mejor que
hace un mes. También quizá porque su ambición es también mayor que hace un mes
cuando encara cada choque. No especula. Va a por el encuentro.
Y eso, por
mucho que aún no disfrute con la contundencia ofensiva de un equipo de sus
aspiraciones, es una garantía para sumar más victorias que empates -hasta ahora
ha acumulado más igualadas que triunfos-. Este sábado ganó. Falló tantos o más goles
que en otros choques, sobre todo el primer tiempo, pero insistió tanto en su
ataque que, aunque fuera a la octava ocasión, halló la recompensa.
Lo hizo
curiosamente cuando Joao Félix ya no era tan decisivo, cuando el cronómetro
estrechaba el margen más allá de la hora de juego, en el minuto 67, y a balón
parado. Tan simple como un centro medido desde la banda derecha de Kieran
Trippier y un cabezazo certero de Morata, tan solo como cómodo en su remate en
el área. A ésa ya no llegó Sergio Herrera, el mejor de su conjunto.
Antes había
dispuesto también de alguna opción el Osasuna, que reclamó un penalti a Darko
Brasanac antes del descanso y que tuvo el 0-1 en dos remates de Chimy Ávila en
el segundo, en otra subida imponente de Pervis Estupiñan por la banda
izquierda. En el lateral rival, el joven Manu Sánchez se estrenó con nota en el
Atlético.
Después, no
tuvo tiempo para la reacción, porque ocho minutos después ya estaba todo
sentenciado. Una triangulación entre Saúl, Morata y Correa la culminó el internacional
español para sellar la victoria, que reactiva al conjunto rojiblanco en una
Liga en la que aún busca una regularidad más acorde al nivel que se le
presupone.
- Ficha
técnica:
2 - Atlético de
Madrid: Oblak; Trippier, Giménez, Felipe, Manu Sánchez (Héctor Herrera, m. 63);
Koke, Thomas, Saúl, Lemar (Correa, m. 54); Joao Félix (Hermoso, m. 80) y
Morata.
0 - Osasuna:
Sergio Herrera; Roncaglia, Raúl Navas, David García, Estupiñán; Roberto Torres
(Adrián, m. 73), Oier (Rober Ibáñez, m. 73), Darko, Fran Mérida (Íñigo Pérez,
m. 79), Rubén García; y Chimy Ávila.
Goles: 1-0, m.
67: Morata. 2-0, m. 75: Saúl.
Árbitro:
Munuera Montero (C. Andaluz). Amonestó al local Manu Sánchez (m. 25), al
entrenador Diego Simeone (m. 57) y al visitante Sergio Herrera (m. 53).
Incidencias:
partido correspondiente a la decimoséptima jornada de LaLiga Santander
disputado en el estadio Wanda Metropolitano ante unos 45.000 espectadores.
Derrota del Osasuna en Madrid
ante el Atlético y donde el colegiado privó de un claro penalty a los de
Pamplona. El delantero, Juan Villar, no fue convocado para éste partido.