Tenerife 5-1 Córdoba
El Tenerife firmó una
goleada reconfortante en el debut de Etxeberría como entrenador. Ayudó un Córdoba que tuvo criterio con la pelota, pero se mostró muy
frágil en las transiciones. Si no se corrige, es carne de descenso.
También le quedan asignaturas pendientes a los locales, que fallaron el quinto penalti del curso con el quinto lanzador
diferente.
De inicio, Etxeberría fue fiel a lo anunciado: apostó por un 4-2-3-1
con Villar y Mula en las bandas y pocos cambios más, fuera de los
dictados por la recuperación de Jorge y Camille, ausentes en Granada por
sanción. No hubo revolución en el once, pero un par de retoques bastaron para
ver a un equipo más intenso en la presión, más veloz en ataque y certero en el
remate.
Ayudó marcar en la
primera llegada, una contra muy bien llevada por Milla, a la que, tras un
rechace, dio claridad Casadesús con una cesión de cabeza para que Villar
fusilara a Kieszek. El gol fue la mejor medicina para tranquilizar al
Tenerife y para despertar al Córdoba, equipo con lagunas defensivas, pero
criterio en la elaboración y peligro a balón parado.
Los andaluces
encontraron premio a su buen juego tras una arrancada por la izquierda de Javi Galán, dos disparos que repelió Dani y un gol a placer de
Guardiola, atento al segundo rechace después de que Cámara, que se
incorporó al césped desde la línea de fondo, rompiera el fuera de juego. El
empate dejó herido al Tenerife, pero el Córdoba no lo aprovechó.
Tras su gol, Guardiola perdonó a los locales. Y por ahí se le pudo
escapar el triunfo al grupo de Romero. En un par de minutos de desconcierto
local, el goleador del Córdoba remató fuera tras recortar a Jorge y tampoco
aprovechó un mano a mano ante Dani, tras un desajuste del
Tenerife en un saque de banda. Y Dani (28') también evitó un gol
olímpico de Javi Lara.
A partir de ahí, el
Tenerife creció de la mano de Milla y de la velocidad de Mula, capaz de
desbordar en velocidad o de entrar en diagonales. Eso sí, el 2-1 nació de
una combinación entre Malbasic, Milla y Villar, que culminó Malbasic
anticipándose a Aythami y poniendo fin a una sequía que duraba tres
meses. Y que permitió ver a un equipo más centrado tras el descanso.
Mula acaparó entonces
el protagonismo ante un Córdoba que con Guardiola como estilete y Javi Lara
como amenaza a balón parado. Curiosamente, el ida y vuelta se rompió a balón
parado, tras un córner que sacó Mula, remató Malbasic y paró Guardiola con la
mano. El penalti lo falló Villar, pero el rechace lo aprovechó
Malbasic y lo culminó Casadesús.
Romero movió ficha tras
el 3-1 y prescindió de un mediocentro para dar cancha a Reyes.
Y aunque el Córdoba no se rindió y tuvo sus opciones, Dani impidió que los
andaluces se metieran en el partido. Y en una contra que llevó Villar y
Malbasic no puso culminar, el propio Villar cerró el partido con un remate
ajustado que permitió respirar al Heliodoro.
Con un Córdoba roto,
los minutos finales sobraron y sólo sirvieron para que Etxeberría diera minutos
a Suso y Vitolo -dos leyendas blanquiazules que han perdido protagonismo este curso- y para
que Malbasic le regalara el 5-1 a Casadesús y
el Tenerife firmara la mayor goleada de la temporada. No pudo tener mejor
estreno Etxeberria.
Ficha técnica:
Tenerife: Dani, Cámara, Jorge
Sáenz, Aveldaño, Camille (Luis Pérez), Alberto, Juan Villar (Suso), Mula, Luis
Milla (Vitolo), Malbasic y Casadesús.
Córdoba: Kieszek, Caro,
Valentín, Aythami, Javi Galán, Jovanovic (Alfaro), Álex Vallejo (Reyes), Javi
Lara, Aguza, Juanjo (Jauregui) y Sergi Guardiola.
Goles: 1-0, 5', Juan
Villar. 1-1, 20', Sergi Guardiola. 2-1, 44', Malbasic. 3-1, 57' Casadesús. 4-1,
66, Juan Villar. 5-1, 82', Casadesús.
Árbitro: Cordero Vega.
Amonestó a Caro, Jorge Sáenz, Casadesús, Aythami.
Estadio: Heliodoro
Rodríguez. 10.207 espectadores. (Diario Marca)
Victoria del Tenerife ante el Córdoba que pagó los
platos rotos en éste partido. E extremo, Juan
Villar, jugó de titular, metió dos goles, falló un penalti y dio la asistencia
de otro gol realizó un gran partido.