R. Zaragoza 1-1 R. Valladolid

La salida del Zaragoza fue
la esperada: empujar a los pucelanos sobre su área. La llegada de Láinez le ha dado al equipo maño un
nuevo aire, aire fresco y frescura de pensamiento. Parecía que los locales
habían olvidado todos los golpes que han recibido a lo largo de la temporada,
que han sido unos cuantos, o eso pareció en los primeros minutos.
Pombo, Lanzarote y Dongou avisaron llevando mucho peligro al área
visitante, sobre todo el disparo del extremo que parece recuperado a la causa
con la llegada del nuevo técnico. Los blanquillos movían el balón con
facilidad, de lado a lado, tocando de dentro hacia afuera. Los espacios
aparecían y el Real Valladolid sufría
sin la pelota. Paco Herrera se desesperaba en el banquillo.
Parecía que los castellanos no iban a conseguir puntuar esta vez tras seis
años haciéndolo. Mientras los jugadores ofensivos del Zaragoza seguían llamando a la puerta del gol, los del Valladolid lo hacían con cuentagotas,
en contadas ocasiones. El último tren para acercarse a las posiciones de
promoción de ascenso pasaba por La
Romareda para los de vallisoletanos ya que de los de arriba solo ganaron
Levante y Tenerife. Una de las
pocas llegadas a área contraria en la primera mitad de los de Herrera fue gol. Una conducción de Mata con disparo con la derecha fue
rechazado por Ratón y Villar con
la caña preparada puso el 0-1.
Pragmático y acertado, dos cualidades que funcionan en esta Segunda División, daban
momentáneamente la victoria a los visitantes. Los de Láinez no se lo podían creer visto las ocasiones que habían
desperdiciado. Sin embargo, el error
defensivo clásico de todas las jornadas al final acabó por aparecer y
los locales lo aprovecharon. Un pelotazo que parecía sencillo para los defensas
del Valladolid, no se pusieron
de acuerdo y Lanzarote, el más
listo de la clase, con una vaselina ponía el empate en el marcador.
El segundo tiempo comenzó como el primero y con los locales teniendo una
idea clara: poner el 2-1 en el luminoso. Solo fueron en los primeros instantes
ya que los visitantes, mejor colocados, ya no sufrían en exceso ante las
acometidas de los aragoneses y salían sin muchas dificultades a la contra. Mata, el mejor en los pucelanos, tuvo
en sus botas el 1-2 en el sesenta.
Al Zaragoza le faltaba
claridad de ideas y rapidez en la construcción. Los cambios entrados desde el
banquillo no mejoraron las sensaciones de los locales, que se comenzaron a
encoger y a perder balones. Tampoco los de Paco Herrera arriesgaban para buscar los tres puntos. Parecía que
el empate no se iba a mover. El público se vino arriba con la entrada de Samaras, que no tuvo mucha influencia
pero que su sola presencia olía a peligro. Al final, empate que no satisface a
unos ni a otros. El Zaragoza sigue en
la parte media-baja de la tabla. Por su parte el Valladolid sigue sin
ser capaz de engancharse arriba. Todo sigue igual para ambos.
Zaragoza: Ratón; I. Carcelen, Marcelo Silva, Jose Enrique, Cabrera; Zapater, Javi
Ros; Lanzarote (Cani 58’), Edu Bedia (Samaras 86′); Pombo, Dongou (Edu García
68’).
Valladolid: Becerra; Balbi, Rafa, Guitián, Moyano; Jordán, Leao (Alex López 50’);
Villar (Ángel 65’), Alex López, Míchel (Drazic 71’); Mata.
Goles: 0-1 Juan Villar (30’), 1-1 Lanzarote (43’)
Árbitro: El árbitro López Amaya amonestó a Lanzarote en los locales. A Leao
por parte de los visitantes.
Incidencias: Estadio de La Romareda con 15.222 espectadores.
Empate del Valladolid
en casa del Zaragoza que no le permite acercarse a los play off de ascenso. El jugador,
Juan Villar, jugó de titular, metió
el gol y fue sustituido en la segunda parte por molestias en un cuádriceps.