En la vida real los héroes, a veces, se convierten en villanos. Es lo que le pasó ayer a Alberto
Cifuentes. Tantos partidos siendo fundamental para los
amarillos y ayer un error suyo fue el que decidió el partido. Es verdad que el disparó de Joan Jordán,
desde fuera del área, iba fuerte, botó delante del portero,
pero no llevaba excesivo peligro. Incomprensiblemente, el meta, en vez de
embolsar, no puso su cuerpo, trato de agarrar el esférico y el balón acabó
dentro de la portería. Fue un gol que marcó el partido y, a la postre, fue
definitivo. Mientras tanto, el Valladolid mejora todavía más sus números. En
los últimos seis partidos de Liga ha dejado la portería a cero en cinco.
En el principio, el Cádiz y el Valladolid buscaron la portería contraria sin
demasiada suerte. Los gaditanos buscaban las bandas, tratando de forzar el dos
contra uno, pero sin ocasiones claras. Los pucelanos, por su parte, lo fiaban
todo a buscar su espacio en las contras. Se equivocaban los visitantes entrando
en el juego de los locales. Mata pudo marcar, como Salvi y Ortuño, aprovechando
el primer error de Becerra, antes del tanto. Entonces el Valladolid se dio
cuenta de que no podía jugar a eso, a correr, que le venía mejor dar pausa, tocar
e imponer la mayor calidad de su centro del campo. Dicho y hecho. En cuanto
tuvo un poco el balón llegó el gol. Jordán
agarró el balón pegado a la banda izquierda, se fue hacia el centro y la pegó…
Gol sorprendente. El Cádiz se vio sorprendido. Buscó el empate
colgando balones, donde Becerra y la defensa pucelana volvieron a mostrar sus
dudas. De ahí Rubén Cruz pudo marcar, pero su primer remate se fue fuera y el
segundo lo paró el meta pucelano.
En la segunda parte, los gaditanos dominaron más, pero, sorprendentemente,
se olvidaron de las bandas.
Cervera empezó a acumular delanteros centros, hasta cuatro,
pero no fueron capaces de crear grandes ocasiones ante la meta de Becerra. El Valladolid, por su parte, dudaba.
No sabía si esperar y salir al contragolpe, o volver a tener el balón.
¿Resultado? No hizo lo uno y lo otro, lo que dio alas a los locales. Aridane se
encontró el balón en un error en la salida de Becerra, pero su cabezazo se fue
fuera. Mediada la segunda parte, Mata pudo sentenciar, pero cuando tenía un
mano a mano con Cifuentes quiso regatear y perdió la posibilidad. Le pesaron al
madrileño los goles fallados ante el Reus la semana pasada.
En los últimos minutos Becerra hubo de dejar su puesto a Pau
Torres por un problema en la rodilla y hubo disparos contra ambas porterías, pero sin excesivo
peligro. Lo intentaron Güiza,
Rubén Cruz y Aitor por los locales, y Alex López, De Tomás en los visitantes.
De hecho, el canterano del Madrid tuvo la más clara casi al final del partido,
cuando Míchel sacó rápidamente una falta y el madrileño entró en el área, pero
su disparo fue demasiado cruzado.
Con este resultado, el Cádiz y el Valladolid acaban en playoff
la primera vuelta y pueden soñar con mejorar en la segunda para poder luchar
por el ascenso en los meses de mayo y junio.
- Ficha técnica:
0 - Cádiz: Cifuentes; Carpio, Aridane, Sankaré, Oliván (Santamaría, m.82);
Abdullah (Aitor, m.68), Silvestre, Álvaro, Salvi (Güiza, m.57); Cruz y Ortuño.
1 - Real Valladolid: Becerra (Torres, m.80); Moyano, Álex Pérez, Guitián,
Balbi; Leao, Jordán, Álex López, Míchel; Villar (Sergio Marcos, m.68) y Mata
(De Tomás, m.66).
Goles: 0-1, M.16: Jordán.
Árbitro: Medié Jiménez (comité catalán). Amonestó con cartulina amarilla a
los locales Cruz, Aridane y Güiza y a los visitantes Moyano, Míchel y Torres.
Incidencias: Partido de
la 21ª jornada de Segunda División A, disputado en el estadio Ramón de Carranza
ante unos 12.000 espectadores. El entrenador del Cádiz presenció el partido en
un palco privado al estar sancionado.
Victoria importante del Valladolid en su
visita a Cádiz. El extremo onubense, Juan
Villar, jugó de titular y estuvo muy participativo en la primera parte
dando centros peligrosos y más desasistido en la segunda hasta que fue sustituido.