C. At. Osasuna 1-0 R. Zaragoza

Osasuna sumó una nueva victoria en El Sadar en un encuentro en
el que pudo haber vencido por una renta mayor. En el primer tiempo, los de
Zaragoza salieron mejor, pero, poco a poco, los de rojo mejoraron su juego y
dispusieron de numerosas ocasiones para adelantarse en el luminoso. En el
segundo tiempo, los visitantes se quedaron con diez hombres por la expulsión de
Eguaras y Osasuna desató un vendaval de fútbol y ocasiones, pero se topó con el
desacierto y con un inspirado Cristian Álvarez. En el minuto 71, Juan Villar no
perdonó y empujó un balón rechazado a la red. Los navarros apretaron el
acelerador, pudiendo lograr algún tanto más, aunque al final se llegó al
término del encuentro con la mínima ventaja, esa que permite a Osasuna
convertirse en el líder de LaLiga 123.
En los primeros compases del encuentro, fue el equipo
visitante el que tuvo mayor control del esférico y fueron los aragoneses los
que dispusieron de las primeras llegadas de peligro. Sin embargo, conforme
avanzaron los minutos, los de Jagoba Arrasate fueron mejorando en el juego y
dispusieron de varias ocasiones para haberse adelantado en el marcador. La
primera oportunidad, y la más clara, fue para Juan Villar, que conectó un
potente derechazo desde el perfil derecho del área y el balón salió escupido
por el palo. Dos minutos después, el propio Juan Villar dispuso de otra llegada
que no pudo culminar en gol y, en el rechace, Fran Mérida disparó desviado.
El descanso se acercaba y la versión de Osasuna continuaba
mejorando. Roberto Torres probó fortuna con un disparo que terminó en saque de
esquina y, minutos después, C. Clerc realizó una internada desde el costado
izquierdo y terminó con una asistencia para Juan Villar, que no acertó de cara
a gol. En el minuto 41, Roberto Torres se sacó de la chistera un lanzamiento
desde su campo que obligó a Cristian Álvarez a realizar una buena estirada para
mandar el balón a saque de esquina.
Una victoria del equipo y
de la afición
Tras la reanudación, Eguaras vio la segunda cartulina
amarilla por una dura entrada a Rober Ibáñez, quedándose el Zaragoza con diez
hombres. En ese momento, los de Jagoba Arrasate se volcaron al ataque y
embotellaron a un rival que se defendía como podía, gracias en parte a un
inspirado Cristian Álvarez, que desbarató varias ocasiones claras de gol. Los
navarros siguieron insistiendo espoleados por una grada que empujó a los suyos
hasta que, en el minuto 71, Juan Villar cazó un balón rechazado dentro del área
pequeña y lo convirtió en gol.
Con el 1-0, las cosas siguieron igual. Un equipo volcado
al ataque asfixiando a un Zaragoza que por más que intentaba salir al
contragolpe, no podía superar la presión navarra. Roberto Torres volvió a
deleitar a la grada con uno de sus trucos, pero el balón se estrelló en la
escuadra. En el tramo final, los visitantes se volcaron al ataque en busca de
una igualada que pudo llegar a seis minutos para el final. Sin embargo, Rubén
achicó muy bien en el mano a mano ante Álvaro Vázquez y el balón se fue
desviado. Al final, victoria rojilla que sitúa a Osasuna como nuevo líder en
solitario de LaLiga 123 con 51 puntos.
C. A. Osasuna: Rubén, Nacho Vidal, David García, Oier, Fran Mérida,
R. Torres, C. Clerc, Unai García, Brandon (Xisco, m. 64), Juan Villar (Iñigo
Pérez, m. 84) y Kike Barja (Rober Ibáñez, m. 25).
Real Zaragoza: Cristian
Álvarez, Benito, Dorado, Guitián (Verdasca, m. 31), Linares (Pombo, m. 76),
Álvaro, Igbekeme, Eguaras, Nieto, Pep Biel (Javi Ros, m. 52) y Soro.
Árbitro: Ávalos
Barrera (C. Catalán). Expulsó al visitante Eguaras por dobe amarilla. Además,
amonestó por parte local a Juan Villar; y por parte visitante a Linares.
Gol: 1-0
(m. 71): Juan Villar.
Incidencias: 16.750
espectadores en El Sadar con motivo de un partido correspondiente a la vigésimo
séptima jornada de LaLiga 123.
Victoria del Osasuna ante
el Zaragoza, en un buen partido, y que le sitúa líder de la categoría siguiendo
con su racha positiva. El delantero, Juan
Villar, jugó de titular, metió el gol de la victoria, dio otra en el poste
y pudo conseguir algún gol más si la suerte le hubiera acompañado.
